El
consorcio británico British Petroleum (BP) utilizó robots submarinos
y maniobras tecnológicas complejas para intentar detener la fuga de
crudo que ya lleva 46 días de contaminación, reporta Prensa Latina.
Los especialistas de BP partieron en la madrugada desde la
localidad de Venice, en el sureño estado de Luisiana, con la meta de
controlar el derrame de la tubería averiada a mil 500 metros de
profundidad.
La compañía explicó a reporteros que se prepara para aplicar un
segundo corte y tratar de colocar una tapa acerada en el conducto
que ha vertido carburante en el golfo de México a un ritmo de 790
mil litros diarios.
Existe el riesgo de que durante la incisión de la estructura la
salida de hidrocarburo se incremente en un 20 por ciento, aunque la
empresa está preparada para recoger este material, explicó Doug
Suttles, experto de BP a cargo de la operación.
El presidente Barack Obama se reunió la víspera con el
copresidente de un panel independiente creado para investigar el
devastador derrame de petrolero en el sur de Estados Unidos.
La reunión en la Casa Blanca sucedió al mismo tiempo que el
secretario de Justicia, Eric Holder, viajó a Nueva Orleans, Luisiana,
para reunirse con autoridades policiales y funcionarios públicos.
Juristas norteamericanos sugirieron que la petrolera BP podría
enfrentar juicios y una posible investigación criminal debido al
derrame de crudo.
Mañana jueves en la noche Obama aparecerá en el popular espacio
de la televisora CNN Larry King Live, donde disertará y contestará
preguntas relacionadas con el desastre ecológico.
La plataforma Deepwater Horizon se hundió el 20 de abril y mató a
11 personas antes de iniciar el pernicioso vertido de químicos. La
firma europea ha dicho que pagará una indemnización de 75 millones
de dólares.