El presidente dominicano, Leonel Fernández, inaugurará la Cumbre
mundial cuyo objetivo es refundar a Haití, devastado por un
terremoto en enero pasado y empobrecido por otras catástrofes
naturales y gobierno dictatoriales, reporta Prensa Latina.
Otros seis oradores intervendrán en la sesión inaugural: su
homólogo haitiano, René Preval; el enviado especial de la ONU,
William Clinton; Edmond Mulet, representante del secretario general
de la ONU en Haití, y Luis Alberto Moreno, presidente del Banco
Interamericano de Desarrollo.
Asimismo está programado que intervengan José Miguel Insulza,
secretario general de la OEA, y Soraya Rodríguez, presidenta de la
Agencia Española de Cooperación Internacional, por ese orden, acorde
con el programa facilitado por los organizadores.
A seguidas el primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive,
expondrá la situación actual y avances en el proceso de refundación
de su país.
El concepto de refundación está enunciado desde la conferencia de
expertos mundiales en reconstrucción que se reunieron en Santo
Domingo en marzo último para analizar la situación haitiana después
del seísmo, preludio del cónclve mundial de fines de ese mes en la
sede neoyorquina de la ONU. Los organizadores de la reunión en la
cima anunciaron la asistencia de 90 delegaciones: 55 de países y 35
de organismos mundiales y humanitarios, aunque se ha sabido en el
curso de la noche de la ausencia de varios jefes de Estado debido a
catástrofes naturales, excepto uno, Israel.
Guatemala y Ecuador tienen dificultades por el azote de una
tormenta tropical y, Ecuador, por la erupción de un volcán.
Israel por otro volcán, pero de carácter político, después que su
gobierno ordenó el ataque a una flotilla civil que se proponía
llevar auxilio humanitario a la población de Gaza, sometida a un
bloqueo total por la potencia ocupante.
Hoy, la situación en la sede de esta reunión es un poco más
estable después de una jornada marcada por imprecisiones en la
acreditación de la prensa, incertidumbre sobre el número e identidad
de los asistentes y dificultades para la inscripción en los hoteles.