MÉXICO DF, 1 de junio (EUROPA PRESS).— Un inmigrante mexicano murió
después de haber sido víctima de una brutal paliza propinada por
agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos que le
detuvieron por estar en situación irregular en ese país, lo que ha
incrementado el temor por las posibles consecuencias que podrán
derivarse de la conocida Ley Arizona.
Anastasio Hernández Rojas, de 42 años, murió el lunes por la
tarde de un paro respiratorio en el Hospital Sharp Memorial de Chula
Vista, del estado de California, adonde fue trasladado después de
que oficiales estadounidenses le golpearan y le aplicaran descargas
eléctricas.
Hernández, quien había vivido 20 años en la localidad de San
Diego, fue detenido el pasado viernes cuando agentes norteamericanos
constataron que no tenía documentación para residir legalmente en
Estados Unidos. En ese instante, iniciaron el proceso de
"deportación voluntaria" hacia México.
La agresión se produjo a pocos metros de la Garita Internacional
San Ysidro-Tijuana cuando iba a ser trasladado a México. Los
uniformados aseguraron que le golpearon porque intentó resistirse a
su repatriación.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México (CNDH), en
cambio, señaló que Hernández fue agredido por al menos 20 agentes de
la Patrulla Fronteriza, personal de la aduana y de extranjería. "Le
golpearon repetidamente y le aplicaron descargas eléctricas aun
cuando ya no ofrecía resistencia", acotó.
Algunos testigos citados por los medios mexicanos denuncian que
el inmigrante recibió descargas eléctricas hasta dejarlo inmóvil. Un
equipo de médicos intentó reanimarle en el lugar pero ya estaba
inconsciente, por lo que tuvieron que trasladarle al Hospital Sharp
Memorial, donde los especialistas le diagnosticaron muerte cerebral.
Hernández, nacido en la ciudad mexicana de San Luis Potosí, era
padre de cinco niños con nacionalidad estadounidense y se dedicaba a
limpiar piscinas. Según sus familiares, el hombre llevaba más de 20
años viviendo de manera irregular en ese país, donde se estima hay
unos 20 millones de mexicanos.