BRUSELAS, 1ro. de junio.— Más de dos millones de menores de 15
años de edad son trabajadores asalariados en la Unión Europea,
incluso en países desarrollados como Holanda, Dinamarca y Francia,
denunció la organización No Gubernamental Save The Children.
El trabajo infantil es uno de los fenómenos más extendidos en
toda Europa central y oriental, en tanto la pobreza obliga a los
menores a asumir faenas de adultos ante las necesidades de
subsistencia.
Salones de peluquería, restaurantes, lavanderías y empresas de
limpieza suelen ser refugios de niños inmigrantes, aunque lo más
frecuente es la explotación sexual, el trabajo en minas o campos, el
reclutamiento militar y las labores domésticas, según la entidad.
Datos ofrecidos por esa organización dan cuenta que son miles los
infantes varones o hembras procedentes de Marruecos y Madagascar que
trabajan en grandes ciudades como París.
También reportan la llegada de centenares de niños al Reino Unido
por medio de redes organizadas en Nigeria, Ghana o Uganda, donde las
familias entregan a hijos esperanzadas en garantizarles educación.
Según la Organización Internacional del Trabajo, la crisis
económica mundial dificulta los esfuerzos por erradicar el trabajo
infantil, con un aumento en ocho millones de la cifra de
adolescentes expuestos a labores peligrosas.