Suponga usted saltar al vacío desde la imponente muralla China.
Algo parecido, y en busca de buenos resultados, harán a partir de
hoy en el tanque de la ciudad de Changzhou los cuatro clavadistas
cubanos inscritos para la XVII Copa Mundial, encabezados por el
subtitular del orbe en el 2005, José Antonio Guerra.
Varios campeones olímpicos y del planeta prestigiarán la lid,
clasificatoria para la V Serie Mundial’11. Sobresalen entre los
ornamentalistas anfitriones las reinas bajo los cinco aros Minxia Wu
y Roulin Chen, además de Hao Wang y He Zi. Los extraclases Chong He
y Qin Kai, junto al titular universal juvenil, Bo Qiu, destacan
entre los hombres.
Completan la constelación los mexicanos Paola Espinosa, Rommel
Pacheco y Yahel Castillo, los canadienses Alexandre Despatie y
Hemilie Heymans, el alemán Sascha Klein y los australianos Matthew
Mitcham y Melissa Wu.
A Guerra lo acompañarán su pareja del sincronizado de plataforma,
Jeinkler Aguirre, y los trampolinistas Jorge Betancourt y Abel
Ramírez, este último único clasificado de este deporte a los I
Juegos Olímpicos de la Juventud y quien tendrá en el gigante
asiático una excelente oportunidad de fogueo.
La dupla Guerra-Aguirre, bronceada universal en Roma’09, está
inmersa en una temporada exitosa, con una presea de plata y dos de
bronce en par de fases de la IV Serie Mundial y una del Grand Prix.
Ambos poseen calidad para batallar por puestos de privilegio en
la lid individual desde los 10 metros, máxime si se tienen en cuenta
sus calificaciones finales de la V Olimpiada del Deporte Cubano,
564,80 del experimentado santiaguero por 545,10 su "sucesor", el
camagüeyano de 20 años.