"Treinta y cinco años nos separan de la derrota del imperialismo
en nuestra tierra y son evidentes los avances hacia una sociedad
adelantada en la producción industrial y de bienes de consumo, pero
no podemos olvidar el pasado: la memoria histórica es sagrada: sin
ella es imposible orientarnos en una sociedad socialista."
Con estas palabras el ministro de Cultura, Deportes y Turismo de
la República Socialista de Vietnam, Hoang Tuan Anh explicó por qué
tanto los cineastas de su país como otros artistas e intelectuales
encuentran en las luchas épicas contra el colonialismo y la agresión
imperial fuentes siempre interesantes para la creación.
"Las generaciones actuales rinden tributo a los mártires de ayer,
a los veteranos de guerra, a los actos heroicos de nuestra
historia", apuntó el Ministro al inaugurar ayer la Primera Semana de
Cine Vietnamita en Cuba, que comenzó precisamente en la sala Infanta
con No quemar, película de Dan Nhat Minh que evoca la última
etapa de la gesta de liberación.
Al introducir el ciclo, Susana Molina, vicepresidenta del ICAIC,
recordó cómo las luchas del hermano pueblo fueron reflejadas por la
documentalística del maestro cubano Santiago Álvarez.
En la noche del lunes, el miembro del Buró Político del Partido y
ministro de Cultura, Abel Prieto, acompañó a su colega Hoang, en una
función de gala protagonizada en el teatro Mella por la Compañía del
Teatro Nacional de Música, Danza y Canto Contemporáneo de Vietnam.
Este colectivo logra fundir en su proyección los valores de su
milenaria cultura con la actualidad escénica y lírica, sobre la base
de agrupaciones de pequeño formato (en la que sobresalen
instrumentos típicos hechos con bambú) de gran perfección,
cantantes, bailarines y otros exponentes, reforzados por las artes
visuales.
La gala saludó el aniversario 50 del establecimiento de
relaciones diplomáticas entre nuestros dos estados.