WASHINGTON, 28 de mayo.— Funcionarios estadounidenses confirmaron
lo que tantos temían: el derrame de crudo de British Petroleum (BP)
en el Golfo de México es el peor en la historia de Estados Unidos,
según Democracy Now.
El jueves, la Oficina de Estudios Geológicos informó que el pozo
ha estado perdiendo entre 504 000 y más de un millón de galones de
petróleo por día. Esto significa que un mínimo de 19 millones de
galones se han vertido a las aguas del Golfo durante las últimas
cinco semanas, lo que supera en mucho la magnitud del desastre del
Exxon Valdez ocurrido en 1989 en Alaska. La estimación más alta
podría ubicar la entidad del derrame en más de 39 millones de
galones.
Mientras tanto, se profundiza el examen de los vínculos entre BP
y Steven Chu, Secretario de Energía. En el 2007, BP otorgó la mayor
parte de un subsidio de 500 millones de dólares a un laboratorio de
Berkeley, Universidad de California, del que Chu era director. Este
trabajó en estrecha colaboración con los ejecutivos de BP tras el
derrame. El ex jefe de los científicos de BP, Steven Koonin, trabaja
ahora directamente con Chu como subsecretario de energía para la
ciencia. Koonin ha sido inhibido de toda participación en la
respuesta al derrame debido a sus vínculos con la petrolera.
Por otra parte, una gruesa columna de crudo de 35 kilómetros (22
millas) de longitud, producto del gigantesco derrame en el Golfo de
México, se acercaba a un desfiladero submarino desde donde podría
contaminar la cadena alimenticia en aguas cercanas a Florida,
reportó AP.
El hallazgo de la columna, de casi 10 kilómetros (seis millas) de
ancho, se informó el jueves y fue obra de investigadores de la
Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad del Sur de Florida a
bordo del barco Weatherbird II. Es la segunda formación submarina de
crudo de gran tamaño que se encuentra desde que la plataforma
Deepwater Horizon explotó el 20 de abril.
Esto podría sumergir en una mezcla de químicos tóxicos a las
pequeñas plantas y animales que se alimentan de especies más
grandes, dijo el viernes el investigador Larry McKinney.