Una
de las más reconocidas maravillas naturales de Nuestra América: las
cataratas de Iguazú, situada en los límites entre Argentina y
Brasil, se vestirá de danza y aparecerá este fin de semana (sábado,
8:30 p.m. y domingo, 5 de la tarde,) en la escena de la sala García
Lorca del GTH en la coreografía La leyenda del agua grande,
de la mano del BNC.
El joven coreógrafo Eduardo Blanco, quien ha dejado interesantes
huellas en la compañía cubana en obras como Tiempo de danzón,
Por una voz (Homenaje a Barbarito Diez), Acentos¼
, regresa con este ballet, en dos actos, con libreto de Ramón
Neyra, vestuario de Frank Álvarez, música de Miguel Núñez y
escenografía de Salvador Fernández, que cuenta el amor entre el
guerrero Tarobá y la bella Naipí, quien está predestinada a ser
sacrificada a Mboitu’i. monstruo de la mitología guaraní que, al
quebrar una gigantesca roca, hace brotar las cataratas.
Salvador Fernández, diseñador de la puesta comentó a Granma
que como en todas las mitologías primitivas, está el
ofrecimiento de la mujer bella al dios malo (una serpiente emplumada
con cabeza de loro¼ ). A partir de esta
premisa se realiza el ballet que quiso especificar "no es
arqueología ni etnología adaptada a un hecho", y, por ende, la
escenografía se mueve entre lo tradicional y lo contemporáneo. "Son
telones pintados, algo cerrados como pueden ser la selva y las
tradiciones guaraníes, donde sobresalen los verdes, y utilizo
lianas, y la roca del ofrecimiento¼ ".
El ballet, en cuya producción toman parte el BNC y la Cooperativa
Cultural Brasileña, llegará también los días 5 y 6 de junio al mismo
espacio, y se estrenará oficialmente, en julio, en Foz de Iguazú,
ciudad situada junto a las cataratas, en una gira que lo llevará
también a São Paulo, Brasilia, Campinas y Porto Alegre.
Los roles protagónicos serán interpretados por Yanela Piñera (29,
30 y 5) y Amaya Rodríguez (6), como Naipí; Javier Torres (29, 30 y
5) y Yadil Suárez (6), como Tarobá; mientras que Mboitu’i lo asumirá
Arián Molina.