Cantos
y rituales africanos, diversos y rítmicos en su mayoría, se
fundieron en una gala internacional que, con la participación de
elencos nacionales y extranjeros invitados al Festival Wemilere
2010, celebró el Día de África en Cuba en la restaurada Sala
Covarrubias del Teatro Nacional, en la capital.
Auspiciado por el Ministerio de Cultura, el espectáculo —que
también contó con la presencia del cuerpo diplomático africano
acreditado en la Isla— presentó la riqueza y variedad de los
componentes étnicos y culturales, costumbres y tradiciones
religiosas que desde fines del siglo XVIII, en la época colonial,
nos legó la población de ese continente, parte de la cual, producto
del infamante comercio esclavista trasatlántico, se asentó en
Latinoamérica y el Caribe.
Arte y representación, ceremonia ritual y teatral llegaron a la
escena por medio del Ballet Folclórico Cucalambé, dirigido por
Eduardo Muñoz; la compañía JJ, del director Johanes García; el
solista Henry Méndez; y las compañías Lagos Standing Troupe, del
estado de Lagos, y los Oyo de Nigeria, quienes personificaron en una
danza dramática y performática las tendencias musicales, la oralidad
y las melodías ancestrales yorubas de esa región.
El Festival Wemilere, que culminó este viernes en la Villa de la
Asunción de Guanabacoa —también conocida como Tierra del Babalawo o
Pueblo de Indios— contó, además, con espacios de reflexión acerca de
la historia y actualidad de la impronta yoruba en la identidad
cubana.