Extraer unas 480 toneladas del camarón de la plataforma marina
cubana en la campaña que culminó este miercoles, constituye una alta
pesquería para la flota de la provincia de Cienfuegos, sobre todo
por la eficiencia alcanzada.
Al sur de Ciego de Ávila, en el archipiélago Jardines de la
Reina, los pescadores afrontaron una de las más altas
manifestaciones de la especie de los últimos años.
Sobrepasaron en los primeros dos meses el plan de 296 toneladas
del crustáceo, y continuaron con los lances de los chinchorros, pues
había condiciones idóneas, como brisa calmada y poco frío.
Cuando el tiempo cambió y los barcos de apoyo con combustible,
hielo y agua no pudieron salir de muelle rumbo a la zona de pesca,
los hombres del mar decidieron continuar el ritmo de labor.
Cecilio Padilla, secretario de la sección sindical en área de
mar, expresó que desde el 13 de enero, fecha del levante de veda,
hasta el final de la campaña, transcurrieron 128 jornadas de gran
esfuerzo y de un renacer de la emulación al rojo vivo entre las
embarcaciones pesqueras.
Relató cómo permanecieron hasta 30 noches de faenas, pues el
camarón solo se captura en horas nocturnas. El colectivo venció
todas las metas y allí ahorraron 575 litros de combustible por cada
tonelada capturada.
Juan Manuel Hernández Cabrera, patrón del C-6, la embarcación más
integral de la flota, aseguró que para alcanzar altos volúmenes de
pesca de camarón se requiere seguir las variaciones de la luna, así
como también circunscribirse a la cuadrícula designada para realizar
la captura.
Su tripulación destacó además en los volúmenes de la fauna
acompañante, jaiba y langosta, además del ahorro en combustible.