La delincuencia se ensañó particularmente con los choferes del
transporte público en esta capital en las últimas 24 horas al sumar
tres asesinados, dos de ellos hoy, reportó Prensa Latina.
Con estos totalizan 30 los conductores de los ómnibus de
pasajeros y 19 ayudantes muertos por acciones armadas en el
transcurso de este año.
Pero esas cifras son aún estimadas y variables, pues son varias
las fuentes dedicadas a informar sobre esos hechos a la opinión
pública.
Hace unos años manejar un vehículo de transporte urbano está
calificado como el oficio más peligroso en Guatemala al ser
ascendente el número de ellos ultimados principalmente a balazos, a
quienes se unen sus ayudantes y pasajeros ocasionalmente.
La principal causa de los ataques a esos choferes es no plegarse
a las exigencias de pago de una cuota a las pandillas, aunque la
policía afirma que algunos son miembros de estas y se trata de
rencillas personales u otras razones.