Los
venezolanos sembraron más de 800 mil pequeñas tortugas arrau en el
río Orinoco desde que en 1989 comenzaron un programa de conservación
de esa especie en peligro de extinción.
Según la Agencia Bolivariana de Noticias, el 56 por ciento de los
ejemplares liberados en las riberas del río fueron llevados a
zoocriaderos y alimentados por espacio de un año, reporta Prensa
Latina.
El programa consiste en rescatar de las playas de anidación a las
tortuguillas para preservarlas de los depredadores naturales y el
hombre, criarlas hasta una edad oportuna, y dejarlas libres.
Jesús Manzanilla, director de Diversidad Biológica del Ministerio
de Ambiente, explicó que el 80 por ciento de las 805 mil 176
tortuguitas fueron entregadas al río en los últimos nueve años.
De acuerdo con Manzanilla, las acciones emprendidas por el
gobierno nacional permitieron disminuir la mortalidad natural de la
especie, así como la acción destructiva de los hombres.
Para ello, los especialistas y conservacionistas lograron
integrar a los habitantes de las inmediaciones del Refugio de Fauna
Silvestre y la Zona Protectora de la Tortuga Arrau.
Así, los expertos cubren una mayor área de observación, toman
datos sobre la especie, transplantan los nidos muy cercanos al río,
rescatan a los recién salidos del cascarón y los crían en
cautiverio.
En estos momentos, unos 55 mil 100 ejemplares de la tortuga se
encuentran en los criaderos del programa, localizados a lo largo del
Orinoco, en los estados de Barinas, Apure, Bolívar y Amazonas.
Además, los pobladores que se integran al programa experimentan
beneficios, gracias a que el gobierno les mejora sus condiciones de
vida, con jornadas de asistencia médica, educación, etc.