Durante el ejercicio Meteoro 2010, el Consejo de Defensa
Municipal (CDM) comprobó que en la Isla de la Juventud se
garantizará el servicio eléctrico en caso de huracanes de gran
intensidad.
A fin de reducir vulnerabilidades, se simuló una avería en la red
de distribución principal para comprobar la eficacia del sistema al
activarse de manera independiente los circuitos de dos importantes
asentamientos poblaciones, que a su vez generan electricidad a
comunidades rurales aledañas, dijo la AIN.
Manuel Añón Cabrera, jefe del subgrupo de energía, explicó al CDM,
que esa independencia se logra gracias a la existencia de grupos
electrógenos de distribución con capacidad de 3,8 y 1,8 megawatt (MW),
respectivamente, emplazados en cada una de esas localidades de
importancia.
La Isla posee más de un centenar de grupos electrógenos de
emergencia para centros vitales de la producción y los servicios, un
parque experimental eólico que tributa al sistema 1,65 MW y la
construcción de una planta de biomasa forestal emplazada en el
sureño poblado de Cocodrilo.
Asimismo, otorga confiablidad al sistema, los seis kilómetros de
líneas soterradas desde la planta eléctrica hasta el hospital Héroes
del Baire, institución sanitaria que además cuenta con tres grupos
electrógenos de emergencia, acotó Añón Cabrera, también director de
la empresa eléctrica.
El servicio eléctrico en el municipio especial se genera con fuel
oil desde Nueva Gerona y para ello cuenta con una infraestructura de
redes nuevas y postes de madera, más resistentes aquí al embate de
los fuertes vientos.
También como parte del ejercicio Meteoro 2010, los lugareños
pusieron a prueba su capacidad de evacuar a los pacientes de la
principal institución médica del municipio especial, cuando se le
planteó la dinámica de que el hospital había colapsado por el
impacto de un fenómeno natural.
Por encontrarse en las zonas sísmicas de Batle - Caimán y de Río
Hondo, Ana Isa Delgado Jardines, presidenta del CDM, indicó al grupo
económico social puntualizar los planes de reducción de desastre a
todos los niveles y no descuidar los planes de respuesta ante
afectaciones por huracanes, sequía, incendios y grandes epidemias.