Limpiar los pantanos llenos de petróleo podría ser imposible

NUEVA ORLEANS. — El petróleo viscoso que se ha colado al laberinto de pantanales a lo largo de la costa del Golfo de México podría resultar imposible de retirar, dejando un manto tóxico letal para peces y vida silvestre, dijeron científicos gubernamentales e independientes.

Según la AP, algunos funcionarios están considerando algunas soluciones drásticas y riesgosas: Podrían incendiar los pantanos o inundar áreas con la esperanza de que flote el crudo.

Pero advierten que una limpieza agresiva podría arruinar las ciénagas y ocasionar más daño que bien. La única opción viable para muchas zonas impactadas es no hacer nada y dejar que la naturaleza descomponga lo derramado.

Más de 80 kilómetros (50 millas) de la delicada línea costera de Luisiana ya han sido ensuciados por la fuga masiva de crudo ocasionada después de la explosión, incendio y colapso de la plataforma petrolera Deepwater Horizon el mes pasado. Funcionarios temen que el crudo podría con el tiempo invadir pantanos y playas desde Texas hasta Florida. Se prevé que Luisiana será el estado más afectado.

El petróleo en los pantanales es el peor escenario'', dijo el almirante de la Guardia Costera Thad Allen, jefe del esfuerzo federal para contener y limpiar el derrame.

El crudo que ha llegado a pantanos de la línea costera recubre ahora los tallos y hojas de plantas como la caña roseau, una estructura que mantiene un ecosistema esencial para la industria pesquera de la región y una protección muy necesaria contra huracanes en el Golfo de México. Pronto, el petróleo va a sofocar a esas plantas e imposibilitar su suministro de aire y nutrientes.

En algunas ensenadas protegidas, el crudo color ocre se ha acumulado bajo la superficie del agua, formando masas de varios centímetros de profundidad.

Dado que aún se fugan cientos de miles de galones (litros) diarios de crudo desde el lecho marino, el daño sencillamente está empeorando. Hasta el momento se han escapado millones de galones (litros).

Oficiales de la Guardia Costera señalaron el sábado que el impacto del derrame se extiende ahora a lo largo de 240 km (150 millas), de Dauphin Island, Alabama, a Grand Isle, Luisiana.

Con el tiempo, dicen los expertos, el clima y microbios descompondrán en forma natural la mayor parte del crudo. Sin embargo, el petróleo seguramente envenenará las plantas y vida silvestre en los meses, e incluso años que tardará en disiparse el fango pegajoso.

 

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