GRAND ISLE, EE.UU., 22 de mayo.— El presidente estadounidense,
Barack Obama, anunció el sábado formación una comisión independiente
para investigar las causas del derrame de petróleo en el Golfo de
México, que avanza en la costa de Luisiana.
Según la AFP, el órgano deberá establecer en los próximos seis
meses sus recomendaciones para evitar y atenuar en el futuro el
impacto de un eventual derrame de petróleo debido perforaciones
marinas.
"Esta catástrofe no tiene precedentes por su naturaleza, y
presenta una serie de nuevos desafíos, en los que estamos
trabajando", dijo Obama en su programa de radio semanal, durante el
cual anunció la conformación del grupo investigador.
La comisión tendrá al frente al ex senador demócrata Bob Graham
--también ex gobernador de Florida, uno de los estados afectados por
la marea negra-- junto al republicano William Reilly, ex titular de
la Agencia de Protección del Medioambiente.
Los otros cinco integrantes de la comisión serán escogidos entre
científicos, ingenieros y ambientalistas, dijo Obama.
En el Golfo de México, el petróleo sigue saliendo de la
perforación a 1.500 metros de profundidad, a unos 80 km de las
costas de Luisiana, sur de Estados Unidos.
Hasta el momento se han extraído cerca de 39 millones de litros
de agua empetrolada.
Pero para el frágil ecosistema de la costa del Golfo son
esfuerzos insuficientes y llegan tarde: una viscosa mancha negruzca
con reflejos anaranjados desembarcó en Grand Isle, una turística
localidad de Luisiana que debió clausurar sus 3,5 km de playa.
"Estaba sucia a las 6:00 de la mañana. La limpiamos. Cuando
volvimos de almorzar estaba de nuevo exactamente igual", se lamentó
Eric Thomson, de 19 años, vestido con casco de seguridad blanco,
botas y lentes oscuros bajo el fuerte sol.
El incesante vertido diario de más de 800.000 litros (5.000
barriles) de crudo a las aguas se originó con el hundimiento de la
plataforma Deepwater Horizon el 22 de abril, dos días después de una
explosión que se cobró la vida de once operarios de BP.