Si bien el carro bomba hallado en Times Square hubiera podido
haber matado a decenas de personas, cada año más de 30 000
estadounidenses mueren víctimas de violencia armada, no por complots
terroristas. La organización Neoyorquinos Contra la Violencia Armada
reporta que, a diario, 9 personas menores de 19 años de edad son
asesinadas por armas de fuego.
Los padres entierran a sus hijos. La violencia armada es una
crisis nacional y una emergencia. El flujo de armas tiene que
evitarse. Sin embargo, el Congreso no ha tenido el valor de hacer
frente a la Asociación Nacional del Rifle y su postura contra la
verificación de antecedentes.
En una audiencia en el Senado, expertos y líderes testificaron
sobre la "Válvula de escape del terror", un vacío legal que le
permite comprar armas a individuos que están en la lista de
vigilancia por terrorismo. El senador de Nueva Jersey Frank
Lautenberg y el alcalde Michael Bloomberg fueron algunos de los que
presionaron al Congreso para que cierre este vacío.
Bloomberg, quien inició el grupo de Alcaldes Contra las Armas
ilegales, también le recordó al Congreso de un indignante vacío
legal viejo: los sospechosos de terrorismo y otras personas
peligrosas pueden ir a ferias de exhibiciones de armas a comprar
pistolas sin tener que pasar por ningún tipo de verificación de
antecedentes.
En los Estados Unidos, el 40% de las ventas de armas se realizan
sin una identificación o verificación de antecedentes. Esto de veras
asusta. Sin embargo, el Congreso no actuó sobre un proyecto de ley
presentado el año pasado que le exigía a los concesionarios
particulares realizar comprobaciones de antecedentes de los
compradores en las ferias de armas.
Lautenberg ha presentado legislación para cerrar ese aterrador
vacío. Pero el Congreso también tiene que responder a la amenaza que
son las armas y la violencia para las personas en todo el país, y
todos los días. Cerremos ya la válvula de escape de armas en las
ferias de armas. (Tomado de El Diario de Nueva York)