Agricultores de la provincia de Matanzas evidencian resultados
productivos en tierras que recibieron en usufructo y contribuyen al
abastecimiento de sus respectivas localidades.
En Jagüey Grande, Ignacio Noda obtuvo 25 hectáreas en las que
fomentó la ganadería vacuna y hoy obtiene promedio de 12 litros de
leche por vaca en doble ordeño, abastece a cuatro bodegas en la
localidad de Torriente, y cuenta con unos 120 bovinos de ceba en
desarrollo, reporta la AIN.
Noda enfatiza que el secreto de sus logros radica en dedicarse a
trabajar y sembrar sus propios alimentos para nutrir a vacunos y
cerdos, sin depender de piensos importados, y diversificar la
producción de cultivos varios.
En el municipio de Pedro Betancourt destaca Armando Paz, quien en
25 hectáreas registró altos rendimientos de arroz, aspira a
incrementarlos, y a surtir mercados locales con viandas, granos,
hortalizas y frutas, e impulsar crianzas de aves, cerdos, equinos,
bovinos y conejos.
Los citados, y otros productores, elogian los beneficios de sus
prácticas agroecológicas y la producción y empleo de fertilizantes y
plaguicidas orgánicos.
En Matanzas se aprobaron alrededor de ocho mil 500 solicitudes de
tierras ociosas, que abarcan cerca de las 100 mil hectáreas
otorgadas a personas naturales y jurídicas.
Las extensiones que se pusieron en explotación en el año 2009
aportaron unas 10 mil toneladas de cultivos varios y más de tres
millones de litros de leche, y este año esas cifras deben
multiplicarse.