La decisión del gobierno federal, que tiene jurisdicción sobre la
zona que representa el 19% del Golfo, se presenta en momentos en que
la British Petroleum (BP) minimizó el impacto ambiental del vertido
de crudo.
De acuerdo con PL, revelaciones del gigante energético británico
precisan que con los avances alcanzados el fin de semana último,
están recuperando unos 2 000 barriles diarios de crudo, aunque
inicialmente se habló de 1 000 barriles.
Pese a que las petroleras tratan de minimizar el problema,
organizaciones ecológicas sostienen que la fuga del carburante y el
uso de dispersantes químicos tendrán efectos nefastos para la vida
marina en el área.
Mientras, la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano,
reconoció el lunes que tras un mes del derrame se encuentran en
medio de la crisis y advirtió que "no estamos cerca del final".
La limpieza y el monitoreo por el derrame pudieran demorar muchos
años, dijo a su vez la contralmirante Mary Landry, del servicio de
Guardacostas.
Entretanto, las pesquisas sobre el derrame se enfocan ahora en el
gobierno norteamericano, reportó AP.
El director del Departamento de Tierras y Parques Nacionales, Ken
Salazar —quien supervisa la agencia federal que controla la
perforación submarina—, y otros funcionarios fueron interrogados
para responder sobre lo que el gobierno hizo —o no hizo— en la
prevención del derrame y cómo ha respondido desde que comenzó este
el mes pasado.
La administradora de la Agencia de Protección Ambiental, Lisa
Jackson y el comandante de la guardia costera Thad Allen también
rendirán testimonio en audiencias separadas. Por su parte, los
ejecutivos de las compañías petroleras vuelven para una segunda
serie de preguntas.
Las audiencias se efectúan mientras se informó de la decisión del
presidente Barack Obama de designar una comisión presidencial
independiente, mediante una orden ejecutiva, para investigar las
causas de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon y la fuga
de crudo a las aguas del Golfo.