Lucha contra el Aedes aegypti

A pesar del enfrentamiento, continúa el peligro

Jorge Luis Merencio Cautín

GUANTÁNAMO.— Si todas las familias guantanameras imitaran a la de Inalvis Puente Rodríguez, del Consejo Popular Pastorita, en acciones tan elementales como la realización periódica del autocontrol focal de su vivienda y el correcto tapado de los depósitos de agua, hace meses se hubiese ganado en este municipio, prácticamente, la prolongada y costosa batalla contra la presencia del mosquito Aedes aegypti.

Foto: Freddy Pérez CabreraEl tapado correcto de los depósitos de agua, acción elemental, pero decisiva en la lucha contra el Aedes aegypti.

Todo es cuestión de hacerse el hábito de realizar esas tareas que apenas nos "roban" unos minutos al día, y de no subestimar a un vector causante de una enfermedad mortal como el dengue, expresa con desenfado Inalvis.

"Mi casa es modesta y apenas dispongo de dos metros de patio. Eso hace que las cosas estén apretadas y que tenga que extremar la higiene. Pero por la salud hay que hacer cada día todo lo que se pueda. Tengo tres tanques bien tapados y nunca he sido requerida por los trabajadores de la campaña", expone.

Lo real es que después de más de medio año de enfrentamiento continuo a la infestación, de reiterados llamados a la población a preservar la higiene, de audiencias sanitarias en barrios y comunidades, y últimamente, hasta de la imposición de más de 900 multas como promedio mensual, todavía hoy el porciento mayoritario de los focos se detecta en las viviendas: tanques bajos, gavetas de refrigeradores y otros depósitos de agua.

Aún persiste la indisciplina en las familias que no protegen debidamente los depósitos de agua, botan el abate, o no lo preservan debidamente, y coadyuvan a la proliferación de microvertederos, asegura el doctor Eduardo Sánchez Lara, vicedirector de la Unidad Municipal de Higiene y Epidemiología.

Eduardo explica que el arduo trabajo del municipio por fin ha permitido reducir el índice de infestación a 0,04, ligeramente inferior a lo permisible. Pero nadie debe llamarse a engaño por este descenso. Hay que continuar trabajando duro pues el mosquito aún es fuerte, sobre todo en los consejos populares Norte (0,08), Sur Hospital y San Justo (0,06).

La alta presencia del Aedes en esos consejos populares denota que la batalla contra el transmisor no está ganada todavía. Hay que extremar la batida en esas áreas sin descuidar las restantes, para evitar que se complique nuevamente la situación del municipio.

El desfavorable contexto higiénico-ambiental en esas zonas, agravado por las dificultades con el abasto de agua, obliga a extremar el saneamiento de las viviendas, la limpieza de fosas, recogida de desechos sólidos, corrección de salideros y eliminación de microvertederos, entre otras tareas.

Con ese objetivo también deben ganar en responsabilidad los centros laborales, pues desde enero hasta la fecha se han detectado 27 positivos, cuatro de ellos en el último ciclo, aún sin concluir.

Santa Clara muy por encima del índice permisible

SANTA CLARA.— A pesar del enorme esfuerzo realizado y los cuantiosos recursos destinados a eliminar el insecto, hace más de tres años que esta ciudad no logra desprenderse del mosquito Aedes aegypti, indeseable transmisor del dengue y otras enfermedades.

El índice de infestación actual de 0,3, muy por encima del 0,05 permisible, evidencia el alto riesgo a que se expone la población de este territorio. Las cifras resultan elocuentes. De los 19 consejos populares del municipio, 14 presentan una alta focalidad fruto del descuido de los vecinos que no realizan el autocontrol focal, propiciando así la aparición de este insecto en tanques bajos, gavetas de refrigeradores y otros depósitos, según reconoció la Dra. Gretza Sánchez, directora provincial de Higiene y Epidemiología.

Con esos indicadores, para que surja el contagio solo falta que aparezca una persona enferma y que esta sea picada por el Aedes, lo cual podría desencadenar la transmisión del dengue, explica la especialista, quien destaca que los consejos populares más infestados son Camacho-Libertad, Capiro-Santa Catalina, Centro, Vigía-Sandino, Virginia, Condado Sur y Norte.

La situación se torna más compleja debido a los tradicionales problemas con el abasto de agua a la ciudad, que obliga a la población a almacenar el líquido en depósitos, muchas veces sin la debida protección, a lo cual se adiciona la inestabilidad del personal encargado de llevar adelante la campaña, indisciplinas que ponen en peligro la voluntad de erradicar el Aedes, aseguró la doctora Gretza Sánchez.

Ante la proximidad de las lluvias y el aumento de las temperaturas que aceleran el ciclo biológico del mosquito, urge intensificar las acciones antivectoriales tanto en el sector residencial como en el estatal, a fin de sanear las zonas más afectadas, cuyos principales responsables son las direcciones de Acueducto, Comunales y el Instituto de la Vivienda, con la colaboración de las organizaciones de masas. (Freddy Pérez Cabrera)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir