Autoridades venezolanas asumieron como una amenaza contra el país
declaraciones del portavoz del Departamento de Estado para América
Latina, Gregory Adams, quien consideró al presidente Hugo Chávez un
enemigo público, reporta Prensa Latina.
Según el presidente de la comisión parlamentaria de Política
Exterior, Roy Daza, son declaraciones sumamente peligrosas que rayan
en la amenaza directa por tratarse de un vocero oficial y por su
contenido.
El diputado venezolano rechazó igualmente acusaciones de Adams
sobre la supuesta preparación del país suramericano para una guerra
y resaltó que Estados Unidos posee armamentos convencionales y
nucleares suficientes como para exterminar al planeta.
Venezuela han expresado que sus compras de armas tienen un
carácter exclusivamente defensivo y muchas fueron realizadas a otros
países distintos de Estados Unidos debido al bloqueo de Washington
en ese sentido.
En su momento, el presidente Hugo Chávez explicó que la compra de
los cazabombarderos Sukhoi a Rusia se realizó luego que el gobierno
estadounidense cortara el suministro de piezas de repuesto para los
F-16 de fabricación norteamericana.
Estados Unidos también bloqueó la compra de aviones de
entrenamiento Tucano en Brasil por tener componentes
norteamericanos, lo cual obligó a Venezuela a adquirir de China
aeronaves K-8, de similares características.
Instituciones dedicadas a la lucha contra las drogas y el cuidado
de las fronteras indicaron verse forzadas a adquirir radares e
instalar un sistema de defensa antiaéreo luego que el gobierno
estadounidense retirara sus radares.
Medios venezolanos hacen notar que las críticas a la política
defensiva del país provienen de un gobierno que recientemente
instaló siete bases militares en la vecina Colombia y mantiene
guerras en varios países.
La Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) apuntó que en un
reciente viaje a Venezuela el primer ministro ruso, Vladimir Putin,
recordó que los gastos militares de Estados Unidos superan a los
resto del mundo.
Venezuela considera tener todo el derecho a defenderse, sobre
todo por la existencia en su territorio de la mayor reserva de
hidrocarburos del planeta, de siempre apetecida por los gobiernos
norteamericanos.
Las autoridades del país suramericano denunciaron asimismo como
una acción belicista en la región la activación de la IV Flota del
Caribe y el fortalecimiento de bases navales en algunas islas
caribeñas cercanas a las costas venezolanas.