Arqueólogos chinos descubrieron una compañía de 114 guerreros de
terracota (arcilla modelada y endurecida al horno) en la fosa más
grande del sepulcro monumental del primer emperador chino, reporta
Prensa Latina.
Esta reliquia cultural fue encontrada en una de las tres fosas
donde en junio pasado comenzaron las excavaciones de un área de unos
200 metros cuadrados, informó el jefe del equipo encargado de este
trabajo, Xu Weihong, citado hoy por el diario China Daily.
Los soldados hallados poseen vivos colores y su altura varía
entre 1,8 y dos metros. El pelo es de color negro, la cara verde,
blanca y rosada, mientras los ojos son negros y marrones, explicaron
los especialistas.
Adelantaron que las fotografías de esta parte del ejército de
guerreros y corceles de terracota del citado mausoleo, considerado
la octava maravilla del mundo y declarado patrimonio de la humanidad
por la UNESCO desde 1987 por su inapreciable valor histórico, serán
publicadas este mes.
Para su restauración fue necesaria una ardua labor debido a que
estaban rotos en pedazos con rastros de quemaduras, lo cual
demuestra, por pruebas hechas en las paredes de la fosa, que ésta
había sido incendiada. A la reconstrucción de una sola pieza los
expertos dedicaron al menos 10 días, precisaron.
Durante la excavación de este pozo, que se comprobó tiene siete
capas, los arqueólogos también encontraron armas, carruajes,
tambores y anillos de madera pintadas.
Qin Shihuang (259-210 a.n.e.) fue el primer emperador de las
dinastías feudales chinas. El mausoleo que lleva su nombre es un
monumento representativo de su época y está ubicado en la provincia
noroccidental de Shaanxi. Los guerreros y caballos de arcilla
conservados allí representan a su ejército.