De ahí que autoridades sanitarias, presididas por el doctor
Manuel Santín Peña, director Nacional de Epidemiología del
Ministerio de Salud Pública, alertaran ayer ante la prensa que
resultaría prematura cualquier señal de "relajación" de las medidas
de responsabilidad individual y colectiva con relación a la gripe
pandémica. "No podemos darle la espalda al virus A H1N1", subrayó el
experto.
Esencialmente, y como una efectiva acción preventiva, cuidar con
esmero la higiene, en especial cubrirse la boca y la nariz al
estornudar y toser, y lavarse las manos una y otra vez con agua y
jabón.
En ciclos crecientes y decrecientes la región de las Américas se
mantiene activa en el número de casos graves y letales por el nuevo
virus, con tendencia actual al aumento en países de Centroamérica
como El Salvador, Guatemala y Panamá, luego de mantenerse "muy
activo" en México, Chile y Brasil, informó la responsable del
Programa Nacional de Infecciones Respiratorias Agudas, profesora
María Josefa Llanes Cordero.
Si tenemos en cuenta que en Cuba de los virus de la gripe en
circulación el que predomina es el A H1N1 (en alrededor de un 90%),
y en el último mes y medio se reportan más de 100 000 atenciones
médicas semanales a personas con cuadros gripales, podremos
comprender mejor la importancia de mantener la alerta y acudir con
premura a los servicios asistenciales.
Téngase en cuenta también que la influenza y la neumonía, desde
décadas antes de la aparición del virus A H1N1, constituyen en Cuba
la cuarta causa de muerte comprendidas todas las edades.
A un año del comienzo de esta pandemia, indicó el doctor Santín,
el reto que tenemos es que en cada uno de nuestros centros escolares
y laborales, y cada ciudadano en particular, "no nos dejemos ganar
por la rutina", e incluso pensar que "a mí no me puede pasar nada",
porque estamos conviviendo con un virus de alta peligrosidad, que no
responde a la estacionalidad (si hay frío o calor) y se "ensaña"
particularmente con quienes tienen padecimientos crónicos asociados.
Para citar un solo ejemplo, se estima que en Cuba viven alrededor
de un millón y medio de asmáticos (un 13% de la población), de ellos
unos 750 000 menores de 30 años.
A tenor de lo anterior, el doctor Otto Peláez Sánchez, jefe del
Departamento de Enfermedades Trasmisibles del MINSAP, indicó que
ninguna persona debe minimizar un cuadro respiratorio, incluso
encontrándose ya inmunizada con la vacuna contra el virus A H1N1,
porque este inmunobiológico, como todos los existentes, no brinda
una protección al ciento por ciento.
La clave para el éxito del tratamiento de estas manifestaciones
de gripe o influenza, radica en establecer el tratamiento en las
primeras 48 horas de la aparición de los primeros síntomas.