Los 20 de Sol Palmeras

Ventura de Jesús

Este hotel está tocado por una varita mágica, se deleita en decir Tomeu Alcina Busquets, director general de Sol Palmeras, para explicar esa especie de alucinación que provoca en los visitantes y que se expresa en más de el 87% de su ocupación como promedio en los 20 años de fundado.

Fidel recorre la instalación el día inaugural.

A los turistas les gusta y repiten, y para mí la única extraña razón que revela esa preferencia es el valor de la gente que labora aquí, sin duda el mayor atributo de la instalación, manifiesta Tomeu.

Esta es mi mejor experiencia como directivo de Sol Meliá, asegura. El Grupo apostó por Cuba con este hotel y no dudo que gracias a él luego se levantaron otros muchos por toda la Isla.

Sol Palmeras se inauguró el 10 de mayo de 1990 y fue el primer hotel construido en sociedad con una empresa española. Se levantó en unos 18 meses y desde el punto de vista constructivo la experiencia acumulada forjó de alguna manera el espíritu con que a partir de entonces se construyeron otros.

Para nosotros esta era una prueba importante. Hay muchas cosas que se simbolizan en esta obra, diría Fidel en la ceremonia inaugural. "... es el primer hotel que hacemos en sociedad con empresas de otros países. Para nosotros era muy importante la seriedad con que se trabajara aquí... De ello dependerían mucho las futuras perspectivas del desarrollo turístico en nuestro país".

Vista de la entrada del hotel.

En su intervención el Jefe de la Revolución ahondaba en las razones por las cuales Cuba recurría a potenciar la industria del turismo como estrategia básica para lograr el impulso necesario a la economía, y aseveró que el país tenía muchos Varadero, con incontables playas similares.

"Nosotros tenemos el privilegio de poder programar, de una manera tan perfecta como sea posible, el desarrollo de esas zonas; cuánta franja de playa dejar y qué hacer. Eso es muy importante, ¡eso es muy importante! Son cientos de kilómetros vírgenes de playa y mar, que estamos uniendo ahora, donde es posible, al territorio nacional", comentaría con visión de futuro.

Como primera experiencia, desde luego, se sometería al desafío de demostrar la validez de algo nuevo. "Este hotel es el conejillo de Indias", dijo Fidel y alertó que todo el que viniera a Cuba lo visitaría para saber cuánto afecto despertaba y cuál era el desempeño de los cubanos que trabajaban en él. Por eso insistía en que para nosotros era una cuestión ideológica, tecnológica y científica.

Inés, una argentina asidua visitante de Sol Palmeras.

Luego hablaría de la necesidad de una atención óptima y de una disciplina rigurosa, y finalmente exaltaría la valentía de los socios. "No se arrepentirán nunca estos españoles... Fueron los primeros, les corresponde por ello un lugar de honor en la historia de estos programas; y pronto tendrán todo un complejo, que será motivo de admiración para los miles y miles de turistas, o decenas de miles o cientos de miles en el futuro, que visiten Varadero... Estoy seguro que detrás de ellos vendrán muchos...".

LA MEJOR PRUEBA

Su privilegiada ubicación frente al mar, en la mejor franja de una blanquísima arena, sus preciosos jardines y palmeras en honor a su nombre, lo convierten en un escenario perfecto sobre todo para el turismo de familia. El estorbo de cualquier inconveniente se disipa admirando los encantos naturales en las 16 hectáreas que ocupa el hotel.

El 35% de turistas que visitan la instalación son repitentes. La argentina Inés Bernal se encuentra en ese grupo. Más que cualquier artefacto de belleza prefiere el sol y la playa para restituir fuerza a su cuerpo. Y para ello su sitio preferido es Sol Palmeras, en Varadero, en donde se ha hospedado por once ocasiones.

"Para mí no hay mejor espacio en este mundo. Este lugar es mi casa de vacaciones, el paraíso terrenal. Aquí está la gente más linda que he conocido en mi vida. Tiene la virtud de alegrar a los vacacionistas, da gusto estar atendido por personas así.

"Hace unos 20 años estuve de visita por primera vez en Cuba. En aquella oportunidad me alojé en el hotel Internacional. Pero en Sol Palmeras tengo la esperanza de festejar mi cumpleaños el próximo 6 de agosto. En fin, no tengo la menor queja, y eso es algo raro en nosotros los argentinos", dice y se ríe.

La supervisora de área, Rosa Elvira Rodríguez, es parte de ese colectivo que elogian los visitantes. Trabaja en el hotel desde poco antes de su apertura. Tiene la conciencia arraigada de que la calidad del servicio es vital en su sector. "Al turista que se le trata bien y con esmero, retorna sin lugar a dudas. Y esa es la mejor prueba de la eficiencia de un centro".

De similar manera opinan los dependientes Jaime Molina y Rodolfo Ramírez, también fundadores. "Sol Palmeras ha sido para nosotros una escuela, en lo profesional y en lo humano. La mayoría de las experiencias son positivas y dicen mucho de la altura humana del cubano", reconoció el primero.

Jorge Luis Jorge Rodríguez, subdirector general, explicó que el Hotel Todo Incluido diseñado principalmente para familias ha ingresado una suma superior a los 381 millones de dólares en estos 20 años, con un promedio de 856 turistas-día. Cuenta que el 2009 fue un buen año para ellos y que al cierre del primer trimestre del actual año los principales indicadores, incluidos los portadores energéticos, muestran saldos alentadores.

Aquí prácticamente no hay temporada baja. En los momentos menos halagüeños operamos con aproximadamente el 80% de su ocupación. Por supuesto que aspiramos a mejorar la calidad del servicio y perfeccionar el trabajo en sentido general, en virtud de la gran competencia existente.

El hotel se conserva bastante bien y trabajamos cada día con una voluntad inspirada en las palabras que Fidel dejó plasmadas en el libro de honor aquel 10 de mayo. "Estoy maravillado de la calidad y organización del hotel. Felicito a los empresarios españoles que tuvieron el valor de unirse a nosotros en esta gran aventura. Jamás se arrepentirán de haber confiado en nosotros".

Veinte años después del nacimiento de Sol Palmeras el balneario de Varadero cuenta con unos 50 hoteles y recibió más de un millón de visitantes en los años 2008 y 2009.

 

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