LAS TUNAS.— A pesar de las limitaciones en que se
desenvuelve la economía cubana, esta oriental provincia (casi 700
kilómetros al este de La Habana) sigue consolidando pasos en el
terreno de la electrificación.
Para más de 1 400 familias el año 2009 marcó el
fin de largas penurias, al ser electrificados totalmente 39 barrios
o asentamientos poblacionales del entorno rural, mientras en otros
28 quedaron terminadas las líneas, en espera de acometidas (bajante
del poste a la vivienda), metros contadores y en algunos casos
transformadores.
El ingeniero William Meléndez Corrochado,
director provincial de inversiones en la rama eléctrica, explica que
como continuidad de aquellos trabajos (ascendentes a más de 1 246
000 dólares), se han concluido otros 14 bateyes, sobre la base de
una voluntad que pretende seguir beneficiando a zonas afectadas en
toda la geografía del territorio.
Además de electrificar a comunidades o caseríos
donde ha imperado durante años la llamada "tendedera", especialistas
del sector eléctrico en Las Tunas desarrollan también labores en
zonas donde el bajo voltaje atenta contra un servicio de mayor
calidad.
Todo ello repercute tanto en el ámbito social,
mediante las comodidades y la seguridad que irradia para cientos de
núcleos familiares, como en el terreno económico, considerando los
beneficios que le reportan al país una mejor organización, control,
uso y pago de ese indispensable servicio.