La previsible afectación a millares de aves migratorias,
mamíferos, mariscos y peces aumenta la preocupación de los
estadounidenses ante el avance de la mancha de petróleo del escape
de la plataforma hundida en el Golfo de México, reporta Prensa
Latina.
Para expertos y biólogos, el derrame que contamina las aguas del
Golfo desde el 20 de abril afectará principalmente a las tortugas y
los mamíferos marinos.
La Florida se sumó al temor por lo que llegará luego que la
mancha de petróleo comenzó a dañar cerca de la desembocadura del
Mississipi.
El momento aun no se sabe pero hay cierta certeza de que la
tragedia se abatirá sobre el frágil ecosistema de ese estado.
Las playas, la fauna y la flora de la península y de los cayos
esperan el ataque de una marea negra que si no es detenida golpeará
con saña y durante años el ambiente.
Tortugas, delfines, pelícanos, garzas, espátulas rosadas y otras
aves migratorias perderán su hábitat, esto sin contar la afectación
que enfrentará la tercera barrera coralina del mundo.
Mientras, los meteorólogos anunciaron que los vientos del este y
las corrientes alejaron momentáneamente del estado la marea negra.
No obstante, los esfuerzos para prevenir el desastre continúan,
pues sólo es una pausa o alargamiento de la espera de una masa
oscura que puede aparecer este fin de semana, dijeron.
Empresarios de las playas de Pensacola Beach y la población en
general, temen que otra vez la tragedia arruine sus vidas como
ocurrió con el huracán Iván en 2004.
Si hay esa percepción de que la mancha afectará nuestras playas,
entonces la gente se irá con su dinero a otras partes, a Panamá,
Costa Rica, México o Carolina del Norte, señaló preocupado un
rentador de barcos usados por los turistas para pescar.
El derrame afectará a cerca de 160 mil empleos en la región y a
más del 40 por ciento del comercio de mariscos del país.