El Ministerio del Interior de Yemen acusó a los rebeldes Houthis
de aniquilar a dos pastores en la provincia noreste de Jawf, acción
descrita como una nueva violación del acuerdo de alto el fuego,
reporta Prensa Latina.
De acuerdo con la versión oficial, los dos hombres de 25 y 30
años fueron acribillados deliberadamente dentro de su tienda de
campaña, sin haber cometido ninguna transgresión.
Las autoridades dijeron que tratan de dar con los atacantes en la
referida demarcación, situada 170 kilómetros al oriente de Sanaa y
escenario de fricciones entre el gobierno y los insurgentes chiitas
de la secta Al-Zaydi, concentrados básicamente en la norteña Saada.
El incidente se insertó en la continua violencia desatada por el
grupo Houthi en Jawf, dañando el proceso de paz e irrespetando el
acuerdo de cese del fuego en vigor desde febrero pasado para poner
fin a seis años de enfrentamientos armados, señaló un vocero
oficial.
La fuente agregó que irregulares Houthis hirieron a un niño de
cinco años en el distrito de Manbah, en Saada, durante choques con
un grupo de adultos progubernamentales y los acusó de hacer una
limpieza contra quienes respaldan las acciones contrainsurgentes del
ejército.
El gobierno del presidente Ali Abdulah Saleh pactó en febrero con
los rebeldes comandados por Abdelmalek Al-Houthi un armisticio de
seis puntos que hasta la fecha ha constatado muchas violaciones.
Dentro de las violaciones destacan los ataques armados que
dejaron hasta ahora más de 30 muertos y heridos, incluidos civiles y
policías, según uno de los comités encargados de supervisar el
acuerdo.
Otras transgresiones se constataron en la demora para la retirada
de los controles en carreteras y aldeas, acciones armadas
esporádicas y ataques contra la población civil.
En virtud del entendimiento, los cuatro comités formados para
garantizar la seguridad y la estabilidad en Saada son los de Harf
Sufyan y Jawf; del área de Almalaheedh; de Saada; y el de la
frontera con Arabia Saudita.