Compatriotas:
Hace exactamente una década, desde este mismo escenario, Fidel
nos convocó a elevar a planos infinitos el concepto de nuestra más
hermosa conquista: la Revolución.
Es sentido del momento histórico, dijo entonces, y en unos
minutos esta histórica Plaza y todas las plazas de las más
importantes ciudades del país vibrarán ante la pujante fuerza de
millones de trabajadores y sus familiares que reafirmarán su
decisión irrenunciable de defenderla y construir el socialismo, como
la más enérgica y firme respuesta a los que desde los centros de
poder en los Estados Unidos y la Unión Europea, secundados por
grupúsculos mercenarios internos, intentan desacreditarnos con
falaces calumnias, fruto de su odio ancestral.
Hace apenas unos días más de 8 millones 200 mil cubanos que, con
nuestra asistencia masiva a las urnas y el voto consciente elegimos
a los delegados del Poder Popular, fuimos protagonistas de una
ejemplar lección de genuina democracia participativa y contundente
preludio de lo que sería esta multitudinaria celebración y de lo que
son capaces los trabajadores y el pueblo unidos como un haz
indestructible en torno al Partido, a Fidel y Raúl.
Trabajadoras y trabajadores:
Vivimos una época compleja, de peligros y riesgos que amenazan al
planeta y a la humanidad. Calamidades climáticas cada vez más
frecuentes y devastadoras, junto a la crisis global e integral del
capitalismo, caracterizan el escenario mundial. Son fenómenos de
cuyos impactos no estamos exentos, a los que se suman los efectos
del bloqueo genocida impuesto por los Estados Unidos, las
consecuencias del período especial y nuestras propias
insuficiencias.
Tal panorama nos obliga a enfrentar realidades muy complejas,
como señalara el compañero Raúl en el Congreso de la UJC. Y si hace
diez años el Comandante en Jefe nos alineó en el concepto de que
Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado y
emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos,
estamos también en el deber de alinearnos en lo expresado por
nuestro Presidente, y cito:
"Estamos convencidos de que hay que romper dogmas y asumimos con
firmeza y confianza la actualización, ya en marcha, de nuestro
modelo económico, con el propósito de sentar las bases de la
irreversibilidad y el desarrollo del socialismo cubano, que sabemos
constituye la garantía de la independencia y soberanía nacional".
La batalla económica, lo sabemos los trabajadores, es como nunca
antes tarea vital para preservar nuestro sistema social, y librarla
con éxito implica que cada cual se disponga a cumplir la parte que
le corresponde, y esté consciente de que el reordenamiento
institucional y laboral ya en marcha nos involucra a todos.
Si queremos avanzar y elevar el nivel de vida de la población y
mantener, e incluso, mejorar racionalmente lo alcanzado en terrenos
como la salud, la educación, la seguridad y asistencia social,
tendremos que compartir carencias y los esfuerzos por vencerlas.
Debemos analizar a fondo el discurso de Raúl en el Congreso de la
Juventud, no para insistir en los problemas que tenemos, sino para
comprender esas realidades, identificar las que nos atañen y
proponer las soluciones en y para cada colectivo laboral.
Desde esta histórica tribuna convocamos a los trabajadores y al
pueblo a apoyar la actualización de nuestro modelo económico, que
requerirá de extraordinarios esfuerzos y sacrificios, conscientes
que solo dignificando el trabajo como fuente creadora de las
riquezas materiales y espirituales y formador de conciencia,
garantizaremos el crecimiento económico y social del país.
Cubanas y cubanos:
Aprovechamos la ocasión para enviar nuestra felicitación y
reconocimiento a todos los compatriotas que en los más disímiles
confines del mundo cumplen hermosas misiones internacionalistas que
multiplican el prestigio de la Revolución.
Llamamos a las organizaciones sindicales y sociales, y a todos
los hombres honestos del mundo a impulsar el movimiento
internacional para exigir el fin del injusto e inhumano bloqueo
económico, comercial y financiero que por casi 50 años los Estados
Unidos le han impuesto al pueblo de Cuba, y al mismo tiempo demandar
la libertad de nuestros 5 Héroes presos arbitrariamente en cárceles
norteamericanas.
Ratificamos nuestra solidaridad a los trabajadores del mundo y el
agradecimiento por las muestras de apoyo de que somos objeto, en
particular a los más de mil dirigentes sindicales y sociales que
decidieron acompañar a nuestro pueblo en esta fiesta proletaria.
¡VIVA EL 1° DE MAYO!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN!
¡VIVAN FIDEL Y RAÚL!
¡VIVA CUBA LIBRE!
¡Comience el desfile combatiente y combativo del pueblo!