Las celebraciones del Día Internacional de los Trabajadores
cobraron este sábado en Europa un matiz de denuncia contra planes de
recortes del gasto público, el desempleo, la expoliación de la clase
obrera y el avance de la extrema derecha.
Los principales sindicatos en España defendieron los derechos
ciudadanos al empleo y las garantías de las pensiones, en momentos
en que el país afronta las consecuencias de una profunda crisis
económica con una elevada tasa de desocupación, reporta Prensa
Latina.
El desfile por el 1 de mayo se concentró entre la Plaza de
Cibeles y la Puerta del Sol, en Madrid, conducido por las
organizaciones sindicales Comisiones Obreras y la Unión General de
Trabajadores.
Unos 350 mil franceses marcharon, por su parte, este sábado en
las principales ciudades como París, Toulouse, Lyon, Lille,
Estrasburgo, Marsella, Niza y Bordeaux para reivindicar mejores
salarios, empleos y una reforma del sistema de jubilaciones.
La Confederación General de Trabajadores de Francia y otros
gremios sindicales encabezaron las manifestaciones en París, donde
participaron más de 45 mil personas en torno a las tribunas situadas
en las Plazas de la República y de la Opera.
En Alemania, la conmemoración se convirtió en una jornada de
resistencia antifascista y contra la extrema derecha, con
demostraciones pacíficas en Berlín y otras urbes germanas.
Sólo en la capital desfilaron unas 10 mil personas con pancartas
que decían Berlín contra los nazis para neutralizar una marcha de
seguidores del ultrarradical partido Nacionaldemócrata.
La ciudad italiana de Rosarno fue sede central de los actos por
el 1 de Mayo bajo el lema: Trabajo, legalidad y solidaridad,
convocados por los tres sindicatos confederales del país, con un
llamado al gobierno de una nueva política económica.
Grecia, en tanto, vivió una violenta jornada de enfrentamientos
entre manifestantes y la policía, cuyos agentes antimotines
reprimieron a bastonazos y gases lacrimógenos las protestas en
rechazo al plan de austeridad fiscal del Ejecutivo para afrontar la
crisis.
Unos 20 mil manifestantes protestaron enérgicamente frente a las
sedes del Parlamento en Atenas, el Ministerio de Finanzas y la
cancillería.
En Moscú y otras ciudades rusas más de un millón de personas
festejaron el Día del Trabajo y la Primavera, como denominan al 1 de
Mayo desde hace algunos años, con consignas centrales de Lucha
contra el desempleo, Educación, salario y trabajo, Pueblo sin
trabajo, país sin futuro y por Tarifas bajo control popular.
Las marchas se extendieron desde Moscú, sus alrededores, la parte
central de Rusia, hasta la comarca oriental de Kamchatka.
La histórica efeméride fue recordada también por los trabajadores
de Bélgica, Dinamarca, Portugal, Reino Unido, en Europa del Este y
en los Balcanes.