Autoridades de Egipto se desmarcaron, este viernes, de cualquier
responsabilidad en la muerte de cinco palestinos en un túnel en la
frontera con Gaza, atribuida por el grupo islamista Hamas a gas
envenenado lanzado desde este país, reporta Prensa Latina.
Una fuente del gobierno egipcio negó rotundamente que fuerzas de
seguridad locales hayan disparado gas envenenado hacia el interior
de un pasadizo clandestino en la zona limítrofe que se cree explotó
causando el fallecimiento de cinco hombres.
Egipto no tiene nada que ver con esa explosión, se limitó a
afirmar un funcionario a condición de anonimato, al tiempo que culpó
del fatal suceso al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), que
controla el enclave costero.
Hamas es el que mató a esos trabajadores al permitirles traficar
con mercancías a través de los túneles, indicó la fuente al sugerir
que los palestinos pudieron haber perdido la vida por causa de
cilindros de gas butano introducidos de contrabando en Gaza.
El ministerio del Interior en la Franja de Gazaseñaló en un
comunicado que las víctimas perecieron tras inhalar gas envenenado
esparcido en un túnel por fuerzas de seguridad egipcias, aunque
versiones iniciales manejaron la hipótesis de una detonación.
Egipto mantiene cerrada la frontera con el enclaveen apoyo al
bloqueo terrestre y naval impuesto por Israel, a raíz de que grupos
islamistas capturaron en junio de 2006 en una zona fronteriza al
soldado judío Gilad Shalit, aún en poder de Hamas.
La medida coercitiva, que restringe incluso la navegación de
barcos pesqueros palestinos en el mar Mediterráneo, se recrudeció en
junio de 2007 cuando el movimiento islamista expulsó de allí a su
rival Al-Fatah y se hizo con todo el control del territorio.
Los palestinos utilizan los túneles básicamente para sortear las
carencias derivadas de casi tres años de asedio israelí al enclave
de 1,5 millones de personas, pero Israel y Occidente alegan que los
corredores sirven para abastecer de armas a Hamas y otras milicias.
La organización integrista considera que los cientos de
corredores cavados a lo largo de la frontera con Egipto son la
principal vía de alivio a las limitaciones materiales de la
población.
Según grupos humanitarios, más de 130 palestinos han muerto en
Gaza en los últimos dos años mientras trabajaban en la excavación o
en operaciones de contrabando en conductos subterráneos que se
desplomaron por accidentes o bombardeos aéreos sionistas.