Como una de las estrategias que se implementan en Cuba para
controlar el uso y abuso de los antimicrobianos, quedó constituida
en Santiago de Cuba una filial de la Alianza para el uso Prudente de
los Antibióticos.
Moisés Morejón, presidente de la organización no gubernamental en
el territorio nacional, expresó que desde su fundación en 1996 se
realiza una intensa labor por mejorar el uso indiscriminado de este
tipo de medicamentos, ya que constituyen una causa importante de
morbi-mortalidad.
Afirmó que internacionalmente se agravan los problemas con las
infecciones, cada vez más como consecuencia de la resistencia que
hacen las bacterias a los antibióticos, lo cual se debe en gran
medida al tratamiento inadecuado con estos fármacos.
De conjunto con el Ministerio de Salud Pública, los integrantes
de la asociación se proyectarán mediante talleres, cursos,
simposios, entre otras acciones alrededor del tema, que les permitan
llegar a consensos científicos para la aplicación de terapéuticas y
protocolos normados en las atenciones médicas, dijo la AIN.
En la ciencia moderna, ya no tiene lugar el adagio de que cada
médico tiene su librito -enfatizó el especialista-, por lo que
buscamos seguir las patologías con evidencias consensuadas, y así
promovemos el tratamiento correcto y la dosis exacta de los
antibióticos.
Los hospitales y otros centros asistenciales en Cuba cuentan con
los llamados Comités de Antibióticos, grupo de expertos de distintas
disciplinas que manejan las características de este tipo de fármaco
y la correcta estratificación de su uso en cada caso.
Las infecciones son un problema de salud importante y constituyen
una de las primeras causas de muerte a nivel mundial, al provocar
unas mil 400 defunciones diariamente, a la vez que motivan el 26 por
ciento de todos los ingresos hospitalarios, agregó Morejón.