Gobiernos y sectores de la sociedad civil en Centroamérica
expresaron su enérgico rechazo a la ley antiinmigrante aprobada en
el estado norteamericano de Arizona por considerarla xenófoba,
injusta y contraria a los derechos humanos, reporta Prensa Latina.
La cancillería salvadoreña manifestó su desacuerdo con esa
legislación y advirtió que los inmigrantes no deben ser tratados
como criminales en ningún país por el sólo hecho de haber ingresado
o permanecido de forma irregular.
Según establece la normativa SB 1070, promulgada este viernes en
Arizona, agentes policíacos pueden arrestar e interrogar a cualquier
persona que no muestre sus documentos.
También se endurecen las restricciones para la contratación de
indocumentados como jornaleros y para su transportación.
Esa decisión es gravemente injusta, ya que incrimina a nuestros
hermanos indocumentados como si fueran delincuentes, dijo el
arzobispo de San Salvador, José Luis Alas.
El gobierno de Guatemala expresó su profunda preocupación por la
nueva ley y la consideró como una amenaza a las nociones básicas de
justicia.
Mientras, la Mesa Nacional para las Migraciones convocó para los
próximos días marchas de repudio a una decisión que fomentará la
discriminación, el odio y la persecución, dijo Marila de Prinz,
coordinadora ejecutiva de la entidad.
En Costa Rica el secretario general de la Asociación Nacional de
Empleados Públicos, Albino Vargas, calificó de racista y criminal la
legislación que entrará en vigencia dentro de 90 días.
Los centroamericanos,y en particular el gobierno de México, deben
repudiar esa ley, dijo Vargas.
Según estimados, en Estados Unidos hay en la actualidad cerca de
11 millones de indocumentados, de los cuales 62 por ciento proceden
de México, y le siguen El Salvador (530 mil personas), Guatemala
(480 mil) y Honduras (320 mil).