Israel envió señales ambiguas de su política sobre Jerusalén
Este, luego que la municipalidad de esa ciudad aprobó construir 321
viviendas para colonos judíos, y otras fuentes anunciaron la
suspensión indefinida de esas actividades, reporta Prensa Latina.
Fuentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) dijeron que los
concejales de la ciudad santa dieron luz verde a tres planes para
edificar 321 casas y una escuela para extremistas judíos en el
asentamiento de Sheikh Jarrah, en la zona norte de la urbe.
El jefe de la Comisión Islámica-Cristiana en Apoyo de Jerusalén y
los Lugares Sagrados, Hassan Khatir, agregó que los documentos
demuestran el nuevo plantel judío será levantado en un área de 72
mil 800 metros cuadrados del vecindario.
Asimismo denunció que el gobierno sionista respalda a grupos
extremistas judíos que presionan por expulsar a los residentes
árabes-palestinos y robarles sus casas y propiedades, las cuales
demuelen arbitrariamente para luego erigir allí edificios para
judíos.
Los israelíes tienen planeado cambiar el nombre del barrio Sheikh
Jarrah por otro hebreo, como parte del empeño por judaizar esa zona
y el resto de la ciudad, además de modificar su geografía, historia,
identidad y lugares santos, agregó Khatir.
Entretanto, dos concejales israelíes citados por medios
periodísticos en esta capital aseguraron que el gobierno suspendió
un plan de nuevas actividades constructivas en el área oriental de
Jerusalén, la parte anexada por Israel en 1967.
La ANP, que exige el cese de la colonización judía en los
territorios ocupados como condición para retomar las negociaciones
de paz con Tel Aviv, aspira a establecer en la zona Este de la
ciudad santa la capital de su futuro Estado independiente.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu,
insiste en definir a Jerusalén como capital eterna e indivisible del
pueblo judío, de ahí que causó sorpresa la supuesta suspensión.
Las fuentes edilicias indicaron que la decisión del gobierno
sionista se adoptó para aplacar el disgusto de Estados Unidos, un
día después de finalizar sin éxito tangible la gira regional del
enviado especial norteamericano para Medio Oriente, George Mitchell.
Un concejal citó a autoridades de Jerusalén, según las cuales, la
oficina de Netanyahu ordenó de forma verbal el cese de las
construcciones, y otro dijo que se trataba de una acción de facto,
pues las comisiones que revisan el tema no se reúnen hace dos
semanas.
Medios periodísticos que cubren la política doméstica israelí
creen carente de sustento la afirmación de una suspensión, y
especulan pueda ser una maniobra para conocer la reacción de la
parte palestina.