CIUDAD
DE GUATEMALA, 25 de abril — Países de Centroamérica ven con
preocupación la recién aprobada ley antiinmigrante en Arizona, en el
sureste de Estados Unidos, que "amenaza las nociones básicas de
justicia", deteniendo a los indocumentados que transiten por este
estado norteamericano por ser considerados "sospechosos".
Al respecto, la cancillería de Guatemala manifestó a través de un
comunicado su "profunda preocupación por la ley SB1070, y destacó
"la probabilidad de los efectos negativos que esta medida pueda
tener en contra de los guatemaltecos inmigrantes", los que, según el
Consejo Nacional de Atención al Migrante (CONAMIGUA), en EE.UU.
viven al menos 1,7 millones de guatemaltecos, más del 60% de ello en
calidad de indocumentados.
Entretanto, el Gobierno de El Salvador teme que "este tipo de
legislación que viene a desatar una persecución contra personas, la
mayoría de las cuales están trabajando, contribuyendo a la economía,
pagando sus impuestos en los Estados Unidos", indicó el ministro de
Relaciones Exteriores Hugo Martínez.
La ley de Arizona "criminalizaría la migración indocumentada y
podría derivar en la discriminación de los inmigrantes a raíz de su
aspecto físico u origen étnico", alertó.
Por su parte la cancillería mexicana criticó el proyecto
antiinmigrante de Arizona y señaló que analizará la relación que
mantiene con dicho estado que criminaliza a los inmigrantes, en su
mayoría hispanos.
"La ley afecta la relación entre Arizona y México y obliga al
Gobierno mexicano a plantearse la viabilidad y la utilidad de los
esquemas de cooperación que se han desarrollado con Arizona",
resaltó la víspera la canciller mexicana, Patricia Espinosa.
La diplomática manifestó que "la criminalización no es el camino
para resolver el fenómeno de la inmigración indocumentada", y
aseguró que ante una legislación que afecta los derechos humanos de
miles de mexicanos, el Gobierno "no puede permanecer indiferente".
(Telesur)