Mandatario tailandés admite que subestimó
a los Camisas Rojas

Bangkok, 25 abr (PL) — El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, admitió hoy que subestimó al movimiento opositor cuyas protestas le costará un tres por ciento al Producto Interno Bruto nacional.

Sin embargo, el acosado premier advirtió que retomaría a cualquier precio la intersección de Ratchaprasong, bastión de los Camisas Rojas desde hace tres semana, aunque cercados por el Ejército.

El pasado viernes los líderes opositores dieron un primer paso hacia el diálogo, al suavizar sus demandas: disolución del Parlamento en 30 días, investigación del Sábado Negro y fin del hostigamiento militar. Dos días después, Abhisit ratificó su voluntad de solucionar el asunto, pero sin revelar acciones concretas ni responder a los nuevos términos para la negociación propuestos por los "rojos".

"El proceso de soluciones está en marcha, pero quizás no satisfaga a todos", advirtió el jefe de gobierno en una comparecencia televisiva, que a mitad se fue del aire al parecer intencionadamente.

Los Camisas Rojas protestan masivamente desde el 12 de marzo y hace tres semanas ocupan el corazón comercial de Bangkok, reclamando la renuncia de Abhisit y nuevas elecciones.

Este grupo, en su mayoría campesinos seguidores del depuesto primer ministro Thaksin Shinawatra, considera que Abhisit llegó ilícitamente al cargo, aupado por el Ejército y la Realeza.

El decomiso de dos tercios de la billonaria fortuna de Thaksin, detonó la ola de protestas y enfrentamientos que han dejado 26 muertos, unos mil heridos y pérdidas millonarias para la segunda economía del Sudeste Asiático.

La situación empeoró el 10 de abril, cuando murieron 24 personas y 800 resultaron heridos en un encontronazo que la oposición achaca al gobierno, y este a terrorista infiltrados entre los manifestantes.

Después del llamado Sábado Negro, los Camisas Rojas establecieron su cuartel general en Ratchaprasong, donde obligaron a cerrar hoteles cinco estrellas y los mayores centros comerciales de Bangkok.

La economía tailandesa decrecerá un tres por ciento si prosigue la violencia, y se reducirá apenas un uno por ciento si regresa la calma, aunque el daño está hecho, sobre todo en el floreciente turismo.

Para colmo, al espectro político dividido entre rojos opositores y amarillos oficialistas, se le sumó ahora un nuevo pigmento: los llamados Camisas Multicolores, que reclaman el fin de las protestas.

El jefe del Ejército, general Anupong Paochinda, descartó de nuevo el uso de la fuerza para solucionar el problema, pero advirtió que la situación toma un cariz violento, al que los militares responderán en consecuencia.

Escalada de las protestas en Tailandia

BANGKOK, 25 de abril. —La Unión por la Democracia y contra la Dictadura (UDD) comenzó una escalada de las protestas para exigir la dimisión del primer ministro, Abhisit Vejjajiva, y la convocatoria de elecciones anticipadas, en respuesta a la negativa del Gobierno a su oferta de retirarse del centro de Bangkok, que ocupan desde hace semanas, a cambio del compromiso de convocatoria de elecciones en un plazo de 30 días.

Los líderes del UDD informaron sobre movilizaciones en las zonas rurales, donde los manifestantes se enfrentan al ejército y la policía. Varios convoyes militares fueron bloqueados en al menos dos zonas.

En la provincia de Udon Thani, a unos 500 kilómetros al norte de esta capital, varios centenares de "camisas rojas", (simpatizantes del ex primer ministro Thaksin Shinawatra) bloquearon una carretera e impidieron proseguir su camino a unos 150 policías que estaban siendo trasladados a la capital, informó un responsable local en declaraciones a Reuters. En Pathum Thani, 50 kilómetros al norte de Bangkok, los "camisas rojas" impidieron a unos 200 agentes entrar en la capital.

Estos envíos de refuerzos son un signo de una nueva intentona de desalojar a los manifestantes del cruce de Ratchaprasong y el puente Phan Fa, bastiones de los "camisas rojas" ,ocupados desde el 14 de marzo, dijo Europa Press.

Mientras, el primer ministro Abhisit reiteró su rechazo a la propuesta de convocar elecciones en un plazo de 30 días y celebrarlas en 60 días más. "No debe haber un precedente que permita a la intimidación imponer un cambio político", afirmó Abhisit en su discurso semanal televisado.

Por otra parte, el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Anupong Paochinda, reconoció que existe cierto apoyo entre los militares a los 'camisas rojas', tanto entre militares retirados como militares en activo.

 

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