Con su exposición personal Lirismo de contraste, que por estos
días se exhibe en La Habana, el pintor cubano Carlos Parker reafirma
ser un defensor a ultranza del medio ambiente.
La frustración en la Cumbre de Copenhague (diciembre de 2009),
las reflexiones del Comandante en Jefe Fidel Castro sobre el tema y
las alertas de mandatarios del Tercer Mundo, motivaron a ese joven
artista expresar desde casi una veintena de piezas su preocupación
por cuán amenazada está la biodiversidad.
Pinturas abstractas, expresionistas o posmodernistas devienen
esos óleos sobre cartulina, expuestos en la galería Raimundo Comas
Pulles, del Centro de Investigación y Desarrollo del Comercio
Interior, en el municipio de Plaza de la Revolución.
Tanto la crítica especializada como el público que la ha visitado
coinciden en destacar la fuerza imaginativa, el colorido, las
texturas visuales de las obras de Parker, exhibidas allí hasta mayo.
Por devenir una denuncia contra quienes con sus guerras y otras
acciones irracionales son responsables de los cambios climáticos,
Lirismo de contraste también podrá ser vista el cinco de junio en la
sede de la Sociedad Cultural José Martí, en la capital.
Ello acontecerá a raíz del II Coloquio Internacional sobre
Naturaleza y Medio Ambiente, en coincidencia con el Día Mundial del
Medio Ambiente, explicó a la AIN el propio pintor.