Con la reinauguración del parque "Martí Renace" en Santiago de
Cuba tras un proceso de restauración, la urbanística santiaguera
recupera un sitio con valor histórico, cultural y social.
Símbolo de Santiago de Cuba y su heroico devenir, el jardín debe
su nombre a la espigada escultura de bronce del Héroe Nacional de
Cuba que se alza con su hijo cargado entre sus brazos, realizada por
el destacado escultor Alberto Lescay.
El artista explicó que a través de la efigie quiso expresar que
José Martí esta vivo, que crece en los cubanos y que todo el pueblos
puede crecer con él.
Ubicado en la intersección de La Avenida de los Libertadores y el
Paseo Martí, converge también en él una de las esquinas del antiguo
Cuartel Moncada, asaltado en 1953 por los jóvenes de la Generación
del Centenario dirigidos por Fidel Castro, para no dejar morir las
ideas independentistas del Apóstol de la Revolución cubana.
El parque, un breve refugio en medio de la ciudad, con abundante
vegetación e incluso un estanque con fauna marina, conduce al
Mausoleo de José Martí emplazado en el Cementerio de Santa Ifigenia,
Monumento Nacional donde yacen gloriosos patriotas y combatientes
cubanos.
En sus predios El Maestro, ascendido a Mayor General, armoniza
con los generales de las guerras emancipatorias del pueblo cubano,
cuyos bustos se yerguen a lo largo de la Avenida de Libertadores.
Este es uno de esos rincones donde la historia se desborda,
afirmó Omar López, director de la Oficina del Conservador de la
Ciudad, encargada de las labores de restauración que incluyeron la
recuperación del mobiliario urbano, las luminarias y la jardinería.
Santiago de Cuba le devuelve a su pueblo un espacio para
descansar, meditar y esparcirse.