Ese índice, rememora, llegaba al 50% en la cuenca hidrográfica
del río Calabaza, oquedad por donde el país inició, mediante el
Instituto de Investigaciones Forestales, las acciones de
reforestación de esos accidentes geográficos, labor extendida
posteriormente a otras de interés nacional como las del Cauto, Toa y
Guantánamo-Guaso, por mencionar algunos ejemplos.
"De ahí que no fuera casual que en mi función como directora
agroforestal de la Arturo Lince me diera a la tarea de emprender una
vasta campaña para el fomento de los bosques, la cual contó con el
apoyo total de la empresa y de las comunidades y familias serranas,
cada vez más concientizadas de la necesidad de plantar árboles y
conservarlos".
Lo cierto es que a menos de dos décadas de iniciada tan
importante tarea, se ha reducido la deforestación a solo el 3% del
patrimonio boscoso de la empresa, que exhibe como otra buena carta
la recuperación de la floresta en las cuencas de los ríos Calabaza y
Sagua, en especial en sus franjas hidrorreguladoras.
Esta empresa del sistema de la Unión Agropecuaria Militar (UAM)
tiene como cultivos fundamentales el café y el cacao —rubros
tradicionales en la región que gracias a la gestión del colectivo
exhiben un repunte promisorio—, y ha venido desarrollando de manera
sostenida y también bajo el más estricto régimen de explotación
económico-productiva otros renglones agrícolas —viandas, frutas,
granos y hortalizas.
Unido a esto han dedicado buena parte de sus empeños al fomento
infraestructural, la construcción de viviendas y facilidades
sociales y productivas que persiguen la estabilidad y consolidación
de las comunidades montañesas, así como a la preparación de la
defensa en el territorio.
Pero dado el peso de la silvicultura —actividad que para nadie es
un secreto se relaciona íntimamente con la preservación y desarrollo
de recursos naturales de suma importancia en la lucha contra los
efectos de la devastación ambiental— quisimos enfocar cuánto hace y
puede hacer la empresa en cumplimiento de una misión tan sensible.
Es importante destacar cómo la tarea es asumida bajo rigurosos
criterios de eficiencia.
La prioridad actual se dirige al enriquecimiento o reconstrucción
del bosque. Es decir, a la incorporación a este de especies de alto
valor económico en sustitución de las de poco interés mercantil. Ese
objetivo se va logrando con la suplantación de la yagruma, jobo,
ayúa y guásima (sobre todo ellas) por especies de gran valía, rápido
crecimiento y fácil adaptación a este entorno serrano como el cedro,
majagua y caoba hondureña, coinciden en afirmar Jorge Sollet
Verdecia y Manuel Iván Perdomo Pérez, directores respectivos de las
Granjas Militares Integrales Calabaza y Los Lirios.
Como para afianzar el antiguo proverbio de que vista hace fe,
tanto Jorge como Manuel Iván (graduado como ingeniero forestal en la
Facultad de Montaña de Sabaneta, en el propio municipio de El
Salvador) mostraron a Granma áreas reforestadas con las
mencionadas especies preciosas que afianzan el crédito a sus
palabras.
Concordaron, incluso, en enseñarnos espacios reforestados que ya
aportan madera para su aprovechamiento en el aserradero de La Punta,
modernizado con la incorporación de una sierra móvil y un horno de
secado.
Para sostener los planes de siembra, la empresa dispone de
viveros en cada una de sus seis granjas. En ellos se desarrollan las
especies forestales mencionadas y otras como pino y casuarina;
también simientes de frutales: guayaba, naranja, toronja, zapote
(mamey colorado) y aguacate, algunas sembradas en áreas compactas y
otras intercaladas en los cafetales.
Lo logrado ha exigido una cuota alta de sacrificio de los
trabajadores de los viveros para que las plantaciones no perezcan
como consecuencia de la intensa sequía que ahora enfrentan. Así lo
demuestran Vilma, Dennis y Liomer en el semillero de Calabaza, donde
se auxilian de bueyes para buscar agua y de cántaros y regaderas
para hacerlas llegar a los bolsos.
Los directivos de la actividad forestal en la Arturo Lince no
ocultan que su principal reto en este campo lo constituye la
disponibilidad inmediata del Proyecto de Ordenación Forestal de la
empresa. "Hasta el momento hemos trabajado con planes de manejo
forestal, pero lo que rige la actividad es el Proyecto de
Ordenación", corrobora Madelaine para agregar, finalmente, que ya
gestionan su ejecución con la Empresa santiaguera de Geocuba.