El
presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció públicamente la
decisión de no permitir "que grupos desquiciados, probablemente
aupados por bases extranjeras, quieran convertir a la región en un
nuevo Medio Oriente".
Al posesionar en sus cargos al Alto Mando de las Fuerzas Armadas
de Ecuador, Correa resaltó este jueves la importancia de la
inversión realizada en la defensa de la soberanía del Estado y en
mejorar la operatividad de la institución castrense.
Al referirse a declaraciones de candidatos presidenciales de
Colombia, de apoyar el ataque al territorio ecuatoriano de Angostura
el 1 de marzo de 2008 y manifestar la pública voluntad de volver a
hacerlo si fuese necesario, Correa subrayó la necesidad de estar
preparados para defender el país.
"Ante la existencia de visiones retardatarias que pretenden
justificar intervenciones militares en países hermanos", el
gobernante reveló que el gasto en defensa asciende a mil 600
millones de dólares, y de ellos 398 se destinan a adquirir,
modernizar y mantener medios para la defensa nacional.
En total, precisó, ese gasto constituye 2,7 por ciento de nuestro
Producto Interno Bruto (PIB) y es sólo inferior al gasto en
educación, pero aclaró que "no puede haber desarrollo sin defensa,
ni defensa sin desarrollo."
En un futuro, estimó, esas cifras deben disminuir, al menos en
términos relativos al PIB, para dar paso a mayores recursos en
ciencia, tecnología, educación, salud, vialidad y vivienda", y para
ello es necesario optimizar los recursos y las prioridades.
Mencionó que se ha puesto especial énfasis en la presencia de las
Fuerzas Armadas en las zonas de frontera, especialmente la norte,
limítrofe con Colombia.
"Somos un pueblo soberano que reconoce a la paz como el bien
supremo de los ciudadanos y ciudadanas", enfatizó, tras reiterar la
decisión de responder con energía y valentía cualquier ataque al
territorio ecuatoriano.