Testimonios

Fui su catcher en tres Campeonatos Mundiales, lo conocí muy bien, dentro y fuera del terreno. Podía ser capaz de liquidar un juego con 89 lanzamientos, otro con 92 y un tercero con 93. Y entre los tres había tirado solo diez o doce rectas. Era lo que se llama un "guajiro pícaro", con un control extraordinario. (Andrés Fleitas, ex receptor cubano).

Conocí a Marrero en el año 2001. En aquella ocasión le traje una carta de su ex compañero en los Senadores, Mickey Vernon, dos veces campeón de bateo de la Liga Americana. Desde entonces, suman más de 40 los ex jugadores que le han escrito, entre ellos estrellas como Whitey Ford, Yogi Berra, Monte Irvin, Bob Feller, Gil McDougald, Al Rosen y George Keller. Todos le demuestran un gran respeto y recuerdan su tremenda slider y su gran control. (Kit Krieger, profesor y director del grupo de turismo deportivo Cubaball).

El windup de Marrero era para mí un cruce entre un molino de viento soplando aire fuerte hacia delante y un ave grande tratando de despegar hacia atrás. (Felipe Rojas Alou, ex jugador y mentor de Grandes Ligas, dominicano).

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir