Lanzó
cuatro juegos de cero jit, cero carrera. Tres de ellos tuvieron
lugar cuando aún era un lanzador amateur en el equipo Cienfuegos. El
primero fue el 11 de septiembre de 1938 frente al elenco de la
Universidad de La Habana, con marcador de 4-0. El segundo casi
cuatro años después, el 20 de mayo de 1942, también con pizarra de
4-0 ante el Vedado Tenis. Más de tres años después apareció el
tercero, el 20 de agosto de 1945, 6-0 ante el conjunto Miramar. Por
último, el 12 de julio de 1947, vistiendo el uniforme de los Havana
Cubans, dejó sin jit ni carrera al Tampa, con un marcador de 7-0.
Es uno de los dos lanzadores con 30 victorias en una temporada,
el otro fue Larry Jensen. Sin embargo, Marrero consiguió esa marca
en tres ocasiones, si se combinaban sus campañas de verano e
invierno. La más llamativa fue la de 1947-48, cuando ganó 25
desafíos con los Havana Cubans y 12 con el Almendares, para un
récord de 37 triunfos, ocho reveses y 454,2 entradas lanzadas.
Durante
su estancia en las Grandes Ligas, enfrentó en nueve ocasiones a los
poderosos Yankees de Nueva York, con balance de dos triunfos, cuatro
derrotas y un juego salvado. En total lanzó 51,2 innings y promedió
frente a ellos 4,22. Entre los buenos bateadores de ese equipo que
no le pudieron conectar a sus anchas estuvieron, entre otros, Mickey
Mantle (17-4-235), Hank Bauer (25-5-200), Billy Martin (15-2-133) y
Johnny Mize (4-0-000). El cuarto bate y receptor Yogi Berra le
disparó dos jonrones, pero solo promedió 200 frente a él (20-4).