España y el mundo despidieron ayer a Juan Antonio Samaranch,
presidente honorario del Comité Olímpico Internacional, después de
que miles de personas desfilaran por la sala de Sant Jordi del Palau,
de la Generalitat, sede del gobierno catalán.
Los reyes Juan Carlos y Sofía encabezaron la ceremonia, en tanto
el féretro de Samaranch estaba cubierto con la bandera olímpica y
rodeado de varias coronas de flores, entre las que figuraban dos
enviadas por el Presidente cubano, Raúl Castro, y su hermano Fidel,
informó la agencia AFP.
Tras el cierre de la capilla ardiente, el ataúd fue llevado hasta
la catedral de Barcelona en hombros de famosos deportistas y ex
atletas españoles, respetando una de las últimas voluntades de
Samaranch.
Asistieron a los funerales personalidades internacionales,
ministros, autoridades regionales y municipales, miembros de la
familia olímpica, así como numerosos deportistas y políticos, según
reporta PL.