Eduardo González Lerner, embajador de Cuba en Portugal, y el
colectivo de esa misión, rindieron hoy en Lisboa un homenaje a los
coterráneos Adriana Corcho y Efrén Monteagudo, victimas de un
atentado terrorista amparado por EE.UU., hace 34 años.
González Lerner evocó la dolorosa fecha, y aseveró que Adriana y
Efrén fueron objeto de la política agresiva de Washington contra
Cuba, que a lo largo de los casi 50 años de Revolución implantó el
obcecado terror imperial, no solo internamente sino también en las
misiones diplomáticas del exterior.
El incidente, fue motivó -en ese entonces- de una manifestación
espontánea y solidaria del pueblo portugués, en su aversión ante el
inhumano suceso, informa la página web cubaminrex.cu.
Ellos no son las únicas víctimas. Un documento del FBI, emitido
el 16 de agosto de 1978, consigna: \"En junio de 1974 (Orlando)
Bosch -connotado terrorista anticubano- admitió haber enviado
paquetes bombas a las embajadas de Cuba en Lima, Perú; Madrid,
España; Ottawa, Canadá y Buenos Aires, Argentina\".
Estos hechos y la reciente campaña mediática que Estados Unidos y
sus aliados promueven desde el 11 de marzo último, contrasta con la
historia de un país -Cuba-, que jamás ha torturado a un prisionero,
no ha desaparecido a una sola persona ni realizado ejecuciones
extrajudiciales.
Sin embargo, la maniobra anticubana insiste en una intromisión
ofensiva en los asuntos internos de la Isla, y solicita a las
naciones europeas a que den su apoyo incondicional y alienten sin
reservas un cambio de régimen político en la Mayor de las Antillas.