Un
banco de semilla para generalizar el cultivo de fresa creó la
empresa de cítricos de la provincia de Ciego de Ávila con vistas a
diversificar aún más su producción y disminuir importaciones.
El área seleccionada podrá generar simientes para fomentar unas
cinco hectáreas, destinadas al mercado en los polos turísticos como
fruta fresca o también para su elaboración en la industria
conservera, informó Amador Pérez Lugo, especialista de la
Agricultura.
Dijo que las variedades escogidas se adaptan al clima cubano,
como la Misionera o fresa criolla, la Chandler Oso Grande y la
Robuda, capaces de aportar los brotes necesarios para ampliar las
plantaciones.
De acuerdo con datos oficiales, cada kilogramo de este alimento
cuesta 2,40 euros en el comercio exterior, de ahí la importancia de
su desarrollo en la isla antillana, aseveró Pérez Lugo.
Aunque se adaptan a diferentes temperaturas, los plantíos
requieren de cuidados especiales y de un programa que regule el
período de siembra entre los días finales de octubre y principios de
diciembre, además de la protección en época de lluvias o cuando hay
mucha irradiación solar, subrayó.
La fresa se introdujo en Cuba por primera a mediados de la década
de 1960 por la zona espirituana de Banao y después se extendió a
áreas habaneras cuyas producciones eran para la industria láctea,
fundamentalmente.
Su desarrollo está presente en Europa, Asia Medio Oriente,
Latinoamérica y otras regiones del mundo.
Nelson Paz, director de la empresa cítricos, informó que
desplegar ese cultivo aquí forma parte de la ampliación de la
entidad, que, además de naranja, toronja y limón cosecha hortalizas
todo el año, papaya, guayaba, mango, otros frutales, viandas, piña y
tabaco.