El
consorcio brasileño Norte Energía ganó la licitación para la
construcción de la hidroeléctrica de Belo Monte, acción para la cual
el gobierno debió vencer varios obstáculos legales presentados por
ambientalistas, reporta Prensa Latina.
Hasta en el momento en que se realizaba la puja esos grupos
ambientalistas iniciaron procesos judiciales para impedir la
licitación, pero no lo consiguieron.
No obstante, adelantaron que proseguirán su actuación contra la
construcción de esa Hidroeléctrica, al considerar que dañará el
ecosistema amazónico.
El consorcio Norte Energía, liderado por la estatal Compañía
Hidroeléctrica Sao Francisco, e integrado por otras siete firmas,
presentó la mejor oferta por el megawatt hora, de 77,97 reales
(40,33 dólares), inferior al tope mínimo de 83 reales -unos 45
dólares- definido por el ministerio de Minas y Energía.
Para dar a conocer al ganador de la licitación, que sólo duró
siete minutos, la Agencia Nacional de Energía Eléctrica tuvo que
esperar a que se superará el recurso jurídico presentado por
organizaciones no gubernamentales defensoras del medio ambiente, que
también realizaron manifestaciones públicas de rechazo a la puja.
Para esos ambientalistas la construcción de la Hidroeléctrica
Belo Monte, que será la tercera mayor del mundo, afectará la
biodiversidad de toda la bahía del río Xingu, donde están enclavadas
19 aldeas indígenas, además de pequeños agricultores y ribereños de
la región.
Sin embargo, el gobierno asegura que se hicieron todos los
estudios pertinentes para dañar lo menos posible el medio ambiente y
a la vez sostiene que esa hidroeléctrica -cuya primera etapa debe
estar concluida y en funcionamiento en 2015- resulta clave para el
desarrollo futuro de Brasil.
Una vez terminada toda la obra, a un costo oficial estimado de
unos 11 mil millones de dólares, la hidroeléctrica debe tener una
capacidad máxima de 11 mil 230 megawatts hora y una generación
promedio de cuatro mil 570 megawatts hora.
Consultado sobre la licitación, el presidente de la Confederación
Nacional de Industrias, Armando Monteiro Neto, destacó que Brasil va
a tener en el futuro energía eléctrica para continuar su crecimiento
económico.