La oposición venezolana se encamina este sábado a las elecciones
parlamentarias del próximo septiembre envuelta en trifulcas internas
que obstaculizan el objetivo de presentar un frente unido contra los
seguidores del presidente Hugo Chávez.
Una muestra de las dificultades de llegar a acuerdos es la
decisión de realizar elecciones primarias para escoger a los
candidatos en sólo 15 de las 87 circunscripciones electorales
diseñadas para elegir a 165 diputados, señala un despacho
cablegráfico de la agencia Presa Latina.
Mientras el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) del
presidente Chávez anunció elecciones internas en los 87 circuitos,
las desavenencias llevaron a los opositores a anunciar sus
elecciones primarias el próximo 25 de abril en sólo 15.
El método servirá para elegir apenas a 22 de los candidatos a 165
asientos de la Asamblea Nacional y apenas cubrirá ocho de los 24
estados: Anzoátegui, Carabobo, Lara, Miranda, Portuguesa, Distrito
Capital, Táchira y Zulia.
La limitada convocatoria obedece al predominio del tradicional
método de decisión entre las cúpulas de los partidos, que muchos
opositores impugnan por considerar antidemocrático y favorable a las
mayores organizaciones políticas.
En opinión de quienes propusieron las denominadas primarias, la
selección por las direcciones partidistas garantiza la repetición de
las viejas caras, muchas de ellas desacreditadas en anteriores
gobiernos y limita la expresión de las bases.
Contrariamente, el PSUV anunció elecciones internas regionales el
2 de mayo, para las cuales se postularon más de cinco mil
aspirantes, en lo que sus dirigentes consideran una celebración
democrática que asegurará la calidad de los candidatos.
Esta decisión es considerada importante en elecciones en las que
valoraciones sobre candidatos e intereses regionales se sobreponen a
presupuestos estratégicos que en Venezuela representan un
enfrentamiento entre socialismo y capitalismo.
Al respecto Chávez pidió al PSUV y su aliado el Partido Comunista
de Venezuela ganar los dos tercios de la Asamblea Nacional para
poder seguir adelante con la profundización socialista del proceso
de cambios iniciado en 2009.
En tanto, líderes opositores que hace pocos meses consideraba una
opción el triunfo, aspiran ahora a obtener un número suficiente de
diputados para impedir a los partidarios de Chávez ganar la mayoría
calificada de 110 asientos.
Cierra su reporte PL señalando que el ajuste sigue a la
constatación de la gran popularidad de Chávez pese a una fuerte
campaña en contra, que conjugada con la adecuada selección de
candidatos y trabajo electoral puede garantizarle los dos tercios de
la Asamblea Nacional el 26 de septiembre.