BEIJING,
16 de abril.— El Gobierno chino prometió hoy realizar todos los
esfuerzos necesarios para la reconstrucción de las zonas de la
provincia de Qinghai afectadas por el terremoto, las cuales recorre
el primer ministro Wen Jiabao.
Haremos todos los esfuerzos para construir un Nuevo Yushu, dijo
Wen, al referirse al nombre de la prefectura autónoma tibetana,
estremecida el pasado miércoles por un sismo de 7,1 grados en la
escala de Richter.
El jefe del Ejecutivo viajó la víspera a ese noroccidental
territorio, ubicado a unos 4 000 metros sobre el nivel del mar,
donde constató las labores de rescate y reiteró la orientación de
las autoridades del país de priorizar el salvamento de vidas, para
lo cual se continúan enviando brigadas de socorro, según explicó.
En tanto, Xinhua reportó que se elevó a 1 114 la cifra de
muertos, mientras 417 personas continúan desaparecidas dos días y
medio después del devastador movimiento telúrico, que también dejó
11 744 lesionados, 1 192 de ellos de gravedad.
Un total de 1 179 lesionados graves han sido transportados por
aire y carretera a hospitales en Golmud y a la capital provincial
Xining en Qinghai, así como a varias capitales de provincias
vecinas.
Muchas personas aún están bajo los escombros de casas colapsadas
en el poblado de Gyegu cerca del epicentro, cabecera del gobierno de
la prefectura de Yushu y hogar de 100 000 habitantes.
Miles de socorristas están luchando contra los malestares
causados por la altitud del área y el gélido clima, en una carrera
contra el tiempo para llegar a las personas atrapadas antes de la
mañana del sábado, cuando concluye el lapso internacionalmente
aceptado como "las 72 horas de oportunidad dorada" para la
sobrevivencia de personas atrapadas bajo escombros.