Pudiera pensarse que la dupla cubana de José Antonio Guerra y
Jeinkler Aguirre empeoró rendimiento al irse sin medallas en la
segunda fase de la IV Serie Mundial de clavados, en Veracruz,
México.
Sin embargo los ganadores del bronce en la primera parada en la
ciudad china de Qingdao con 416.28 puntos fueron mejor premiados,
ahora con 417.00, pese a estrenar en sus ejecuciones las tres
vueltas y media atrás en posición B, salto de alta complejidad
dominado por el experimentado Guerra, pero nuevo para el joven
Aguirre.
Los cubanos se ubicaron en el cuarto lugar sin exprimir bien sus
potencialidades, superados por los chinos Yanquan Zhang -Yuan Cao
(436.20), los alemanes Sascha Klein -Patrick Hausding (434.31) y los
estadounidenses Thomas Finchum -Nick McCrory (421.47).
Siempre con aspiraciones de medallas, el comisionado cubano
Rolando Ruiz Pedreguera, había anunciado a la AIN que los muchachos
estarían mejor en la última fase en la ciudad inglesa de Sheffield,
los días 23 y 24 venideros.
Pedreguera insistió en la necesidad de repetir mucho las
actuaciones desde la plataforma para fijar y pulir detalles, por lo
que Veracruz bien puede ser un punto de partida para empeños
mayores.
Con más entrenamiento y sin los nervios del debut, la urbe
inglesa puede deparar dividendos superiores para Guerra y Aguirre,
con un programa perfeccionado, aunque queda por incluir un giro más
en el cuarto salto.
China dominó todas las pruebas, excepto el trampolín de tres
metros, en el que el canadiense Alexandre Despatie se convirtió en
la noticia al evitar la barrida asiática.