Soldados estadounidenses de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) abrieron este lunes fuego contra un ómnibus
en la provincia sureña de Herat y ocasionaron cuatro civiles muertos
y 18 heridos, informaron fuentes gubernamentales y militares.
El Ministerio afgano del Interior precisó a medios informativos
que el autobús fue tiroteado cuando se dirigía desde a Herat, en el
oeste del país, y que entre las víctimas, hay varias mujeres y
niños.
El suceso tuvo lugar en la carretera que une las importantes
ciudades de Kandahar y Herat (oeste) a su paso por el distrito de
Zherai, aseguró el portavoz del gobernador provincial, Zalmay Ayubi.
Esa masacre se confirmó por un portavoz de la Fuerza
Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), comandada por la
OTAN, quien reconoció un ataque que causó víctimas civiles esta
mañana en la provincia de Kandahar, sin brindar otros detalles.
Sin embargo, testigos aseguraron que el convoy que disparó al
autobús era de Estados Unidos, aunque la OTAN y las autoridades
afganas declinaron mencionar la nacionalidad.
Ayubi condenó el ataque y envió a un delegado al lugar de los
hechos para iniciar una investigación sobre el suceso del cual se
desconoce aún la razón, aunque las tropas ocupantes protagonizan
frecuentes tiroteos contra vehículos civiles afganos.
Centenares de afganos bloquearon con llantas incendiadas la
carretera principal que sale de la ciudad de Kandahar y corearon
lemas contra Estados Unidos, además de pedir la caída del presidente
afgano Hamid Karzai.
Según estadísticas de la ONU, dos 412 civiles perdieron la vida a
causa del conflicto armado en 2009, la mitad de ellos en acciones
militares de Estados Unidos y la OTAN.