Más que nunca la Patria vive hoy su propia historia que es una
sucesión de varias revoluciones renacidas en una sola, ésta,
inmensa, más grande que nosotros mismos en cuyo seno alentamos los
escritores, intelectuales, pensadores y artistas presentes esta
tarde para proclamar nuestro incondicional amor a esta Revolución, a
la Patria, ambas forjadas por todos nosotros para hacer honor a
aquella idea martiana de que "Patria es humanidad".
Como en La Demajagua, como en Baraguá, como en Girón y la Crisis
de Octubre, Cuba es del mundo entero y no está sola porque, como una
palma en el centro del Golfo, resume hoy la honda de David y se
yergue ante la infamia y la mentira de la más reciente campaña,
aviesa y agresiva, que pretende falsear nuestra imagen.
Durante medio siglo, hemos construido un proyecto humano y lo
seguiremos construyendo en las más difíciles circunstancias.
Sabemos con cuánto ensañamiento y morbo los enemigos de siempre
manipulan y tergiversan nuestra realidad. Sabemos cómo
financian a diario a voces detractoras para desacreditar nuestros
ideales y acciones. Hemos fundado una democracia imperfecta
tal vez pero original y propia, mucho más participativa y legítima
que la que nos intentan imponer. No tienen moral los que han
orquestado esta campaña para darnos lecciones de derechos humanos.
Detengamos esta nueva agresión contra una isla asediada y bloqueada
durante medio siglo.
Con este concierto, nos unimos en defensa de la nación cubana y
de la verdad; con su espíritu estamos expresando nuestro amor a la
Patria que defenderemos siempre y, con la nobleza de este acto de
fe, apelamos a la conciencia de todos los artistas, intelectuales,
pensadores, mujeres y hombres de buena voluntad a que se unan a
nuestro llamado en defensa de Cuba, de la Patria, que no es otra
cosa que la defensa de la humanidad. Cuba no es más la palma
sola sino un bosque de solidaridad.
La Habana, 10 de abril, 2010