Patricia Arés, presidenta de la Sociedad Cubana de Sicología,
afirmó en la ciudad de Bayamo que para logar un diagnóstico adecuado
es necesario estudiar la familia actual como una unidad de análisis.
La experta ofreció una conferencia a trabajadores sociales de
todo el país, reunidos en el primer taller nacional de intercambio
de experiencias para la prevención del delito, efectuado en la
capital de la oriental provincia de Granma, reporta la AIN.
Arés explicó que se deben tener en cuenta la complejidad,
diversidad de estructuras y características de cada núcleo afectivo,
para lograr una adecuada intervención en los hogares, y propiciar
cambios positivos frente a las problemáticas identificadas.
Dijo que es necesario atender a todos los parientes desde una
dimensión sistémica, con el objetivo de beneficiar la unidad, la
comunicación, la funcionalidad, el amor, el respeto, la
responsabilidad y la contención emocional.
El triunfo de la Revolución, señaló, generó un gran impacto en el
desarrollo humano en la Isla, a partir de un avanzado código de
familia, así como políticas que elevaron los niveles cultural y
educacional de las personas, y cambiaron las posiciones sociales del
hombre y la mujer.
Otra fortaleza de los cubanos, resaltó, es la solidaridad social,
representada por las redes de apoyo formales e informales que se
generan en torno a un núcleo familiar determinado para ayudar frente
a las adversidades.
Inaugurado por el Líder de la Revolución, Fidel Castro, en
septiembre del 2000, el Programa de Trabajadores Sociales ejecuta
importantes tareas, entre ellas la atención a hogares de niños sin
amparo filial, personas en situaciones de riesgo o con discapacidad.